El millennial es incapaz de borrar sus fotos de Instagram. El gen Z directamente no las sube. Dos formas distintas de entender qué significa tener una identidad online.
- Para el millennial, el perfil es un archivo. Está su primer curro, sus viajes de los 20s, la ex, el piso compartido. Borrarlo sería reescribir quién fue. Identidad = acumulación.
- El gen Z creció viendo eso y sacó una conclusión distinta: todo lo que subes te persigue. Las fotos no construyen quién eres, te fijan en quién eras.
El gen Z prefiere existir en DMs, en stories que desaparecen, en plataformas sin historial. El millenial quiere dejar huella y el gen Z quiere poder desaparecer.