La rumana tiene razón. La mina que vale la pena quiere que el tipo a los 30 deje la joda y ahorre para alquilar ladrillo más grande. Ahorre para comprar su primer ladrillo. Ahorre para gestar primera criatura. Ahorre para llenar la casa de mueble. La hembra no tolera ver espacios vacíos. Donde la hembra ve espacio vacio, la hembra pide mueble. La hembra pide sillón, pide mesa, pide mesita, pide esquinero, pide revistero, pide almohadón, pide alfombrita, eventualmente pide otro pibe también. Después de todo eso a la hembra la casa le parece chica y pide casa más grande. La hembra es una auténtica pesadilla. Una presión constante. Una máquina de pedir. Hay por supuesto otro tipo de hembras más llevaderas, más accesibles, pero no valen la pena.
Está mal como dormís, como te relacionas, lo que comes, lo que tomas, lo que ves, lo que lees, tu tiempo libre, tu trabajo, tu hobby, tu ropa, tu casa, tu opinión y hasta tu mente porque todos quieren que creas su verdad. Por favor empiecen a hacer lo que les canta el ano!
chica: al final el tramite para registrar la sube resulto ser increiblemente Lyncheano
yo, sin la menor idea de lo que me acaba de decir, desesperado por ponerla:
@_AfterChabon Yo entiendo que el patrón de consumo actual beneficia el estímulo constante, pero el arte siempre se comió la curva del populismo y no veo que busquen alcanzar fronteras disruptivas