No sé quién es esta mujer, pero ese vídeo me llegó y no hay como ignorarlo (sobretodo pues es mi tema de la conferencia de mañana).
Empecemos por la visión de una mujer que elige la iglesia:
Amo la Iglesia. Amo ir a misa con mantilla y recordar que mi feminidad también es sagrada.
Amo poder soñar con el sacramento del matrimonio, o con una vida consagrada llena de misión y propósito. Amo estudiar la vida de las santas y encontrar en ellas ejemplos de coraje, inteligencia y entrega.
Tu comentario solo demuestra ignorancia: teológica, intelectual y también de experiencia viva con Cristo.
Ojalá algún día Él toque tu corazón y puedas comprender que, como María, las mujeres cristianas no buscamos protagonismo ni poder dentro de la Iglesia. No tenemos una obsesión con el ego. Solo buscamos estar en la presencia del Señor y servir con amor.
La dignidad, la seguridad y la justicia que reclaman muchas mujeres deben exigirse al ESTADO.
Es el Estado el que tiene la obligación de garantizar que una mujer pueda caminar segura por la calle, que pueda denunciar una agresión o una violación sin miedo, que exista investigación seria, protección real y un sistema judicial que no deje los casos paralizados durante años.
Así que dirige tu indignación hacia donde corresponde: hacia el Estado que falla.
La Iglesia, en cambio, para millones de mujeres es un lugar de fe, de consuelo y de esperanza.
Y te aseguro algo: muchas nos sentimos mucho más seguras dentro de una iglesia que en las calles gobernadas por el mismo Estado que tú prefieres ignorar.
Congratulations to our new Miss Universe.
Tonight, a star was born. Her grace, strength, and radiant spirit captured the hearts of the world, and we couldn’t be more thrilled to welcome her as our new queen. The universe shines a little brighter with her leading the way. ✨🌍👑