Cada día tengo más claro que el mejor estado de ánimo no es la felicidad, sinó la tranquilidad. Ser feliz es bonito, pero estar en paz y tranquilidad es otro nivel.
Las parejas en relaciones sanas también discuten, opinan distinto, se sienten frustrados e inseguros. Sano no significa perfecto. Lo que hace que una relación sea sana es la forma de lidiar con esos problemas juntos.