El exceso de sobriedad lastra por completo El Otro Chiquito. Creo que el tono no es el más indicado. Tampoco creo que debiera contarse en tono de comedia, pero es cierto que al final todo queda en agua de borrajas, como que no tiene mucha importancia. Solo para fans del artista.
Me encanta como Kitano da rienda suelta a su minimalismo en Kids Return. Para ello se centra en la vida de tres estudiantes a punto de comenzar su vida adulta pero no cae en sentimentalismos gratuitos ni subraya nada. Asombra su capacidad de síntesis para tocar la fibra. Notable.
El tono surreal y la pátina sexista reconocida de manera abierta, unido a lo imprevisible del argumento, hacen que Getting Any? sea una película simpática en la filmografía de Kitano y también de las más desconocidas. Darle al coco no vale, mejor dejarse llevar para disfrutarla.
El pecado capital de El Precio de la Red es que es aburrida. Sorkin cree estar contando la historia más importante del mundo y opta por usar brocha gorda para dibujar arquetipos: el periodista, el informante y el magnate diabólico. Todo se hace previsible y no remueve nada. Mala.
El trompazo que se mete Digger se escucha desde las cuatro esquinas de la sala, pero hay que dar gracias a que semejantes despropósitos a veces den con la tecla justa y ofrezcan lo no visto, lo que hoy día ya es difícil. No quiere ser tu amiga y sí, Tom Cruise está espectacular.
Demasiada ambición lastra La Bola Negra. No la considero un insulto, como granadino fanático (como no) de García Lorca, tiene sus highlights, pero no creo que salga victoriosa de los cien mil frentes que abre. Ninguna pega a la dirección de Los Javis… ¿al libreto? Otro cantar.
Menos buena de lo que esperaba, eso no impide que Resident Evil brille a nivel técnico (me encanta su música) y que contenga secuencias destacadas. El tono está logrado pero al final el argumento se me queda algo cojo, muy lineal. Como adaptación me sigo quedando con Silent Hill.
Casi por sorpresa, Coyote vs. ACME se convierte en una de mis favoritas de este año. El ritmo no cesa, no sobra nada, el tono acierta, con más de dos o tres gags por minuto, y es una película para llevar a los infantes por el slapstick e ideal para adultos por la parte de juicio.
Más ocurrente que graciosa, Nirvanna the band the show the movie parte de una premisa simpática pero no consigo conciliar con su humor. Está llena de referencias y el guion está bien llevado pero no me despierta ni una sola carcajada real. Prefiero otros mockumentaries. Regular.
Después de encadenar las violentas y espléndidas Violent Cop y Boiling Point, Kitano se enfrascó, casi por sorpresa, en el drama intimista con esta Escenas en el Mar. Con sensibilidad inusitada y sin caer en subrayados, consigue calar gracias a su poética y su buen hacer. Buena.
Me gusta más la adaptación a formato miniserie de Normal People que el libro original en el que se basa. Los dos protagonistas transmiten, los temas son tratados con delicadeza y el aspecto técnico está muy cuidado. Tan veraz que a veces el espectador se siente intruso. Notable.
Es interesante La Comedia y el Caos, enfocada en el que sea el posible creador del post-humor, Andy Kaufman. Indaga en la vida del cómico con un tono que le sienta como un guante al tipo de vida que llevó, aunque implique más confusión en el aire que concluir. Lo dicho: a la par.
Como un episodio de Black Mirror alargado hasta el largometraje, Buena Suerte, Pásalo Bien, No Mueras introduce hipótesis sobre lo que plantea el futuro. El problema que le veo, pese a un Verbinski lúcido, es que la historia se embarra tanto que confunde sus intenciones. Pasable.
Aun con cierto tufo americano al final, Spy Game revelaba, una vez más, el buen hacer de Tony Scott cuando tenía un buen guion entre manos. Concebida como un juguete hecho para el entretenimiento, es una película de despachos que triunfa en lo que se propone. Un buen blockbuster.
Lo que me gusta de Val es que no pontifica nunca. Se muestra verdadero, humano, fiel y cercano, y toca temas tan universales que uno no puede evitar sentir empatía hacia su difícil figura, y cierta alegría a la par que lástima. El material de archivo impresiona. Buen documental.
No entro en el juego de Más Allá de los Dos Minutos Infinitos. Después de cinco minutos iniciales con chispa, se vuelve aburrida, blanda y con una cámara mareante que no hace más que irritar. Además es previsible y no recorre los caminos que promete. Decepcionante y prescindible.
Aun cubierta por un halo de terror de género, en La Mujer Pantera hay algo más. No solo es un ejercicio maestro de terror psicológico, el más antiguo que recuerde, si no que plantea ambigüedad en su final, sin limitarse a inquietar. Su telón de fondo merece un poco de meditación.
Menos icónica que la original, pero igual de fascinante, Ghost in the Shell 2: Innocence no cesa en lanzar una batería de preguntas, una detrás de otra, que no se pueden responder al momento, mientras avanza de manera (casi) cruel. Invita a un revisionado conociendo su densidad.
Obra maestra absoluta fundacional o chaladura aburrida y vacua, mucho se ha escrito ya sobre 2001: Una Odisea en el Espacio para resumirlo en un solo post. Solo diré que es un visionado obligatorio para hacer una vez en la vida, independientemente de que pueda gustar más o menos.
Revisada Robocop (2014). Le cuesta una hora en arrancar y hay menos acción y diversión de lo que promete, además de prescindir de la violencia. Pero sus ganas de tener su propia entidad y su crítica hacia el marketing hace que no sea desdeñable. Aceptable, pero sin trascendencia.