Otra vez, los que dicen que hacer viajes de trabajo ha de estar chido es porque no se han aventado la de facturar 32 mamadas para comprobar un puto panini de 3 quesos y un moka.
“En este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos..."
Ángeles Caso