Antonio Maeso preguntándole a una compañera de trabajo si en la casa no le pegaban para que se calle, y Juan Ramón Carrasco diciéndole a una periodista que estaba “mal atendida” haciendo una clara referencia sexual. Dos varones en medios de comunicación masivos normalizando violencia hacia mujeres. ¿Consecuencias? Ninguna, se va a relativizar como lamentablemente estamos acostumbrados.
Llegué a mi límite con las personas adictas al teléfono.
No puede ser que te juntes y al estar hablando se pongan a mirar Instagram o responder mensajes
En serio, ya no las tolero más y necesito juntarme con personas que disfrutan el tiempo compartido y una charla.