👀🇦🇷 Después de decir que esta vez el arbitraje no influyó, me pidieron revisar el partido con detalle y encontré esto.
Enzo Fernández, autor del gol del empate de Argentina, no debió terminar el encuentro.
Al minuto 3 lanzó un codazo en la nuca a un jugador inglés, sin ninguna posibilidad de disputar el balón. Si se hubiera aplicado el mismo rigor arbitral que vimos contra Suiza y Egipto, esa acción perfectamente pudo terminar en expulsión. Pero no solo no fue roja… ni siquiera fue amarilla.
Minutos después, el mismo Enzo cortó un contragolpe de Inglaterra con una zancadilla al borde del área. ¿La sanción? Tampoco hubo amarilla.
Desde el primer tiempo, Enzo debió estar expulsado. Si una acción así hubiera sido contra Messi, difícilmente el infractor se salvaría.
Por cierto, guarden el video porque la FIFA los anda borrando.
Más claro, agua.
Y te preguntarás quién es este tipo...
Este tipo ha trabajado como comenzarista deportivo desde hace más de 60 años, y estuvo en el mundial del 78 en Argentina, el 82 en España, el 86 en México, el 90 en Italia, etc, etc
Han hecho una película de 26 minutos que incluye todos los robos de Lionel Messi y su equipo en esta Copa del Mundo.
😭😭😭😭
El camino argentino hacia la final - La película
En esta jugada Haaland revela el mejor modelo mental para conseguir cosas en la vida.
No es ser vago. Es una de las claves más ignoradas.
Te la explico 🧵
Crónica de la eliminación de @miseleccionmx
1T: LA RESURECCION
Pensábamos que juego aéreo de los ingleses era el más peligroso, y fue Jiménez el que casi anota.
Gordon hizo que rezaramos cuando exhibió las carencias de Jorge Sanchez y probo al Tala.
Lo cierto es que era más la tensión que las llegadas.
La posesión era mexicana, pero sin profundidad. Inglaterra los estaba cazando y los cazo..
En dos minutos metió dos goles.
Rice, los tomó mal parados y en tres toques hizo que Belinhgan los vacuno porque Jorge no lo siguio y al PIojo se le perdió.
Al minuto Mora, pago el precio de su audacia perdió la pelota y en un atriangulacion Belinhgan los vacuno.
Dos goles que dieron en el corazón.
5 minutos después Quiñones se encontró un balón perdido y los resucitó vacuno.
El 2-0 era muy, pero muy injusto. Pero el mensaje era claro. Inglaterra no perdonaría más errores.
En el agregado dos veces y el arquero del Everton hizo la atajada del mundial. Jiménez, fue uaa pesadilla.
En el segundo tiempo tenía que ser perfecto para los nuestros.
El fútbol suele ser cruel, NO es de merecer, es de hacer y a México, en ese primer tiempo le habían faltado los malditos 20 centavos de siempre para completar el peso.
Aguirre y los nuestros tenían que salir en el segundo tiempo por esos 20 centavos malditos.
Las posibilidades estaban ahí, la ilusión seguía intacta, más difícil pero intacta.
2T. LO DE SIEMPRE
Entro Edson por Montes qué no estuvo al 100 pero quizo jugar.
Eran los 45 minutos o más para matar o morir.
El boulevard Jorge Sanchez, seguía transitl fluido, fluido y de ahí salió una jugada qué de milagro no cayó el tercero por que el poste nos salvó.
Luego vino la expulsión de Jarrel..
Con 10 Inglaterra Tenía que ser el momento de México,
Stones
Y vino el maldito error.. El pinche maldito error, falla Edson se la deja a Gordon y vino el penal.
Tala tenia la oportunidad de ser héroe ante Kane pero el goleador NO lo fulmino.
El tercero en la frente.
México necesitaba un milagro para resucitar.
Quemi las naves, se fue Mora qué hoy no peso, Romo qué ya sobraba, entro Santi y Bryan.
Y al de Chivas le marcaron penal. Venia Jiménez, qué tenía de cliente al arquero y le entregó la tarjeta de cliente frecuente
México vivía, quedaban 20 y el agregado.
Con un jugador mas la altura y la localia México NO podía fallar..
Entro Fidalgo y como salio Jorge Sanchez ahora si había superioridad numérica.
Falló Edson, entró el Memote, el grandote por Quiñones..
Tres nueves paracia multitud pero ya era el minuto 81.
Drama,, taquicardias, infartos pero pocas llegadas. El. Silbante dio 11 minutos.. Más no podía. Una eternidad que agradecían los cardiologos tendrian trabajo de sobra.
Lucho otra vez como nunca y el mismo dolor de siempre. Se perdió pero sin sabor a fracaso. Se perdió luchando... No se pudo contra 10.. Con la altura...
Nada que no hayamos vivido antes...una realidad recurrente, nos siguio faltando los putos y pinches 20 centavos para el veinte. No hay excusas, tuvimos las ventajas que jamás volveremos a tener y volvimos a fallar. Hay que agradecer la entrega, la lucha.. Pero nos quedamos en el mismo lugar de siempre, solo que ahora como locales.. Y eso lo hace mucho más doloroso..
@toporosa66@cesarsposito Y así es como se formó la generación mázapan que solo escucha o entiende lo quiere para que se sienta bien, en donde queda la capacaidad de raciocinio que como ser humano debemos tener.
FIN DE LA ERA BIELSA EN URUGUAY
Ayer escribí que no esperaba que Marcelo Bielsa se fuera destapando internas ni señalando jugadores.
Y así fue.
En la conferencia se hizo responsable del fracaso. Defendió al plantel hasta el último día, como ya lo había hecho en la Copa América, y evitó convertir a alguien en el villano de la historia. Podría haber expuesto muchas cosas. Eligió no hacerlo.
Fue coherente con lo que mostró durante toda su carrera. Un señor.
Pero, entre líneas, confirmó algo que muchos intuíamos: durante estos años hubo una tensión permanente entre su forma de entender el fútbol y la forma en que parte del entorno uruguayo lo vive.
Dejó varias frases que merecen análisis:
Los jugadores le pidieron reducir las charlas a 10 minutos porque se saturaban mentalmente.
Los Jugadores luego pidieron interrumpir las charlas, porque no les gustaban.
Los jugadores le pidieron entrenar todos juntos, aunque eso significara menos tiempo efectivo de trabajo.
Bielsa aceptó, porque entendía que un entrenador también debe adaptarse a su grupo.
Eso describe un choque entre dos maneras completamente distintas de entender el profesionalismo. Bielsa pertenece a una escuela donde cada detalle importa. Donde cada minuto de entrenamiento suma. Donde analizar al rival, corregir errores y repetir movimientos no es un castigo, sino parte del trabajo.
Uruguay, lleva años funcionando bajo la lógica de hacer las cosas como “siempre fueron”. Donde el talento suele compensar carencias de método. Donde el vestuario tiene un peso enorme. Donde adaptarse al grupo pesa más que transformar al grupo.
Y cuando se le complicó el vestuario, (o se lo complicaron), no logró acomodarlo. Incluso intentando ceder, escuchar y darle al grupo parte de lo que pedía.
Sigo pensando que perdimos una oportunidad enorme de crecer futbolísticamente como selección.
Tuvimos un entrenador obsesivo, metódico e innovador. Admirado en todo el mundo por su capacidad para mejorar futbolistas, profesionalizar estructuras y elevar el nivel de exigencia.
Pero terminó chocando, y perdiendo, contra la uruguayez... la que privilegia la comodidad sobre el cambio, el “siempre fue así” sobre la innovación.
También creo que ligó mal.
A pesar de varios jugadores lesionados, Uruguay fue claramente superior a Arabia Saudita y a Cabo Verde. Pero errores individuales, falta de eficacia frente al arco y circunstancias propias del fútbol terminaron condenando el proceso.
Las chances estuvieron ahí. Los futbolistas no pudieron hacerlas efectivas. El fútbol tiene eso. A veces hacés todo para ganar y no ganás. Otras veces jugás peor y terminás clasificando. Es parte del juego.
Nos quedamos sin Mundial. Y nos quedamos sin saber hasta dónde podía llegar un proceso que pretendía cambiar algo mucho más profundo que un esquema táctico.
Pienso que con un poco más de ganas, apoyo y paciencia de todos los involucrados, esta historia terminaba distinto.
A lo mejor el verdadero final de la era Bielsa no sea esta conferencia, sino la pregunta incómoda que nos deja: Queremos seguir siendo el Uruguay de hoy, o construir el Uruguay que podemos ser?
Fin de la era Bielsa en Uruguay.
Bielsa no fracasó por querer cambiar la identidad del fútbol uruguayo. Fracasó porque intentó cambiar un paradigma que muchos confunden con identidad.
Y ahí está el verdadero problema.
En Uruguay, muchas veces la garra, la historia y el orgullo del “paisito” funcionan como motor. Nos empujan. Nos dan carácter. Nos hacen competir contra cualquiera.
Pero también pueden transformarse en refugio.
Porque una cosa es tener identidad y otra muy distinta es usarla como excusa para no exigirnos al limite y evolucionar.
Eso de “somos tres millones”, "esto es Uruguay " “contra todos”, “a nosotros nadie nos regala nada”, "con el cuchillo entre los dientes" "hay que trancar con la cabeza" pueden ser una fuerza emocional enorme. Pero cuando esa narrativa reemplaza al método, a la planificación, a la autocrítica y a la modernización, deja de ser virtud y empieza a ser límite.
Bielsa tocó esa fibra.
No vino a decirle a Uruguay que dejara de ser Uruguay. Vino a decirle que con la historia sola ya no alcanza. Que con la garra sola ya no alcanza. Que el mundo cambió y que no se puede competir contra estructuras modernas creyendo que todavía vamos a ganar a fuerza de pierna fuerte y miradas recias.
Ahí apareció la resistencia.
Pero sería injusto cargar toda la responsabilidad sobre Bielsa como si los jugadores hubieran sido simples víctimas del proceso.
Porque también allí apareció una parte incómoda del problema: algunos futbolistas no se resistieron solamente a una idea táctica; se resistieron a una forma de exigencia. Se resistieron a la intensidad, la incomodidad, la pérdida de ciertos privilegios, los hábitos modificados y una metodología que no estaba pensada para agradar, sino para llevarlos al límite competitivo.
Y eso también forma parte del paradigma.
Por lo que se hizo público, el conflicto no fue solo por cómo jugaba Uruguay. También fue por cómo se entrenaba, cómo se convivía, cómo se administraban los liderazgos y cuánto estaban dispuestos los jugadores a aceptar una autoridad que no negociaba desde la comodidad.
Bielsa pudo equivocarse en las formas. Seguramente. Pudo gestionar mal sensibilidades, momentos y referentes. Pero el fondo sigue siendo el mismo: intentó instalar una cultura de entrenamiento, exigencia y método que no todos estaban dispuestos a aceptar.
Y ahí aparece otra pregunta incómoda:
¿Queremos competir con la élite mundial o queremos conservar las comodidades de siempre?
Porque no se puede pedir volver a ser protagonista del mundo y, al mismo tiempo, rechazar los costos de entrenar, vivir y competir como la élite mundial.
El fútbol uruguayo quiere crecer, pero muchas veces sin incomodarse. Quiere volver a la cima, pero sin revisar sus hábitos. Quiere competir con los mejores, pero sin abandonar ciertos relatos que lo protegen de mirarse de frente.
Y Bielsa, con todos sus errores, obligó a mirar eso.
Quizá su fracaso no fue solamente futbolístico. Quizá fue cultural. Intentó empujar a Uruguay hacia una versión más moderna, más exigente y menos autocomplaciente de sí mismo, pero chocó contra un ecosistema que todavía siente que cambiar es traicionarse.
Y no lo es.
Evolucionar no es dejar de ser Uruguay. Modernizarse no es perder la garra. Cambiar el paradigma no es borrar la historia.
El verdadero problema es seguir creyendo que la camiseta y su historia, por sí sola, todavía gana partidos.
Porque la garra sin evolución termina siendo nostalgia.
Y la nostalgia no compite.
Solo recuerda.
Foto :AP news
Fraudes en Elektra y Banco Azteca, ver video 👇👇👇👇👇👇
A un familiar le robaron su identidad, y con esos datos dieron un crédito por $70,000.00 pesos,
Fue a aclarar que no había solicitado ningún crédito, y no coincidieron sus huellas dactilares, su firma ni su fotografía, quedaron de resolver este asunto y sigue aún sigue pendiente. (El video es de otras personas que tienen un problema similar)
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Ya es mi FAVORITO ⭐
El único vídeo donde se aprecia el gol, el recorrido de @rodorotondi y el festejo con la afición 🥹
Chulísimo es irle a @CruzAzul 💙 #LaG10riaEsAzul
PD. El plus del vídeo es la gran narración de @martinolimx 🔝
Vídeo: Abdías Solis 🎖️ (TikTok)