Me urge que se acabe algo. El covid, el sexenio, movimiento ciudadano, los regaños de Alfaro, las videollamadas que pudieron ser un mail, la línea tres del tren ligero, la criminalización del aborto, el dengue, el patriarcado.
ALGO. Lo que sea, pero YA.
En 2015 fui objeto de una campaña de desprestigio en redes sociales. Hoy después de 5 años, gracias a un trabajo periodístico que logró entrevistar a personas reclutadas para esa guerra sucia, se confirma qué empresas y personas fueron las que no tuvieron ningún reparo en mentir.
Mínimo se tiene que ir el fiscal por esto. Mínimo.
En cuestión de horas a Alfaro se le pudo comprobar que sus elementos no son “prudentes” en su actuar, sino violadores de derechos humanos.