Un simple mortal más, un poco calculador, perspicaz e ingeniero electricista. Un aficionado más a las fotografías y los viajes. Un Santandereano en Antioquia.
Mi jefe lo repetía en cada reunión: "En esta empresa no hay horarios. Hay objetivos. Me da igual cuándo trabajes, mientras cumplas." Mi compañero Gen Z se lo tomó al pie de la letra. Un miércoles a mediodía, el jefe le llamó...
El común denominador en estos tiempos en un debate es alzar la voz cuando ya no son capaces de contrapuntear al otro. Se perdió todo el respeto y la educación de saber debatir, solo por usar como arma política la voz.
@DanielSanin Facilidad de comprar drogas en edades tempranas, disfunciones familiares, problemas mentales que no tienen atención, alimentación de esta conductas por las limosnas de la sociedad, crisis que no saben o nunca aprendieron a gestionar.
@E32341638@ColombiaOscura Los comparendos son un saludo a la bandera para personas que no quieren formar parte de la sociedad, porque se vuelven incobrables, y por tanto, ineficientes como forma de corregir.
Lo que el marxista no termina de entender es que el mercado no es moral ni inmoral.
Es simplemente un sistema de coordinación.
Y los precios tampoco son “buenos” o “malos”. Son precios y nada más. Punto.
Un precio no tiene ideología ni intenciones. Simplemente es una herramienta que transmite información sobre escasez, demanda, oferta y preferencias.
Que un precio te parezca alto no significa que sea injusto. Que te parezca bajo no significa que sea justo.
El error de mucha gente consiste en mirar un precio y dotarlo de moralidad, cuando la pregunta debería ser:
¿Qué información está transmitiendo?
Y en base a eso actuar.
El mercado no tiene que ajustarse a tus preferencias.
Puedes discutir moralmente los resultados del mercado todo lo que quieras.
Lo que no puedes hacer es convertir tus preferencias morales en una teoría económica y pretender que la realidad obedezca solo por capricho.
Los precios no están para gustarte.
Están para informar.
Las justificaciones de los fanáticos, idólatras e istas, solo demuestran que toda idea que les vendan sus ídolos es palabra sagrada, sin importar si va contra lo que antes creían.
@Melquisedec70 Tan simple como algo cultural. Por eso me gusta más el estilo de vida de Medellín, la cultura trasciende el sistema de transporte público, a pesar de sus propios retos en algunas ocasiones.
El sistema cae por su propio peso, se autorregula de cierta forma, la duda está en cuanto tiempo le toma hacerlo. Oferta y demanda, acción y reacción, nada es inmutable en el tiempo y menos cuando se sobreestimula.
@Melquisedec70@velez_david@nubank Lo que se debe es ampliar las categorías existentes, sin quitar la usura de las que ya tienen, por ejemplo las tasas de las tarjetas y de microcreditos mantenerlas, y crear una de muy bajo credito sin restricción. Así, la competencia se mantiene
Malo si sí, malo si no. La bipolaridad y/o conveniencia de algunas personas dependiendo de la situación es muy jodida. ¿Cuando como sociedad normalizados el doble racero?, tal vez por eso se hicieron los contratos.
@AndresGaviriaC Todo se debe a toda la cadena de intermediación, desde quien compra el ganado para sacrificio, como los frigorificos y mataderos, hasta el distribuidor minorista o mayorista.
@lasillavacia@infopresidencia@DANE_Colombia Esto solo demuestra que la independencia del DANE es de papel y cualquier gobierno puede comprometer los datos "independientes" de este organismo supuestamente "autónomo". Se requieren entidades técnicas que no esten a merced del gobierno.
Esto que nos ocurre en Medellín con el agua es la razón por la cual tenemos que insistir en MENOS intervención estatal.
Como el agua tiene un precio regulado, cuando llega una escasez real, el precio no puede reflejar bien esa situación.
En Medellín pidieron ahorro voluntario de agua y no funcionó. No es que la gente sea irresponsable. Es que los precios son una señal. Si un recurso escaso no puede encarecerse en tiempo real para incentivar el ahorro, la señal de escasez no le llega al consumidor.
Y como el precio no puede hacer ese trabajo, le toca ahora al Estado hacerlo con restricciones, horarios y cortes.
La escasez siempre se paga. La diferencia es si la pagamos vía precios o vía racionamiento.
El mundo parece empeñado en demostrarnos que a mayor malicia, mayores son los beneficios y el poder, lo que irremediablemente se traduce en popularidad.
El daño que le hizo Pablo Escobar a Colombia, además de ser un asesino y narcotraficante, fue dejarnos la cultura traqueta, la aspiración de un montón de gente a querer ser como él, y la exaltación de la criminalidad, la ilegalidad, el bandidaje y las drogas.