Quella che era nata come una manifestazione per la difesa delle aree naturali, nell’ultimo mese si è trasformata in un movimento di protesta contro le sistematiche influenze dei super ricchi nella politica del Paese, la corruzione e il carovita.
L’Albania non si vende. Resiste.
This woman called ICE on a Native American man, describing him as "big and brown." and saying, "I don't think he belongs here."
The bitter irony is that Indigenous people were here long before the United States existed.
That's what prejudice does.
الناشط الياباني يوسوكي فوروساوا يقول في مقابلة مع الجزيرة، إن غضبه العارم من قتل الأطفال والتطهير العرقي المستمر في غزة هو محركه الأساسي للاستمرار في التظاهر يوميا منذ ما يقرب من ألف يوم
#الجزيرة_مقابلات
Questi non hanno ancora capito che sono finiti i tempi in cui Berlusconi poteva oscurare ogni cosa, con internet le cose restano, internet non è scrivere a matita, internet è scrivere a penna.
Durante el Mundial de 1934, realizado en Italia, Benito Mussolini intervino personalmente en la elección de los árbitros que dirigían los partidos de la selección italiana. Según las crónicas de la época, el dictador cenaba formalmente con ellos la noche anterior a los encuentros para dejar en claro qué se esperaba de su actuación.
En el partido de cuartos de final contra España, el árbitro belga Louis Baert permitió un juego salvaje por parte de los italianos, especialmente contra las principales figuras españolas. El arquero Ricardo Zamora terminó con las costillas rotas. En el desempate posterior, el árbitro René Mercet anuló dos goles legítimos a España; su actuación fue tan cuestionada que la propia Federación Suiza terminó suspendiéndolo de por vida.
En la semifinal contra Austria, el árbitro Ivan Eklind convalidó un gol italiano en una jugada en la que varios futbolistas empujaron al arquero austríaco hacia adentro de la red. Minutos después, el mismo árbitro interceptó con la cabeza un pase que podía derivar en un contraataque claro de Austria. Tras ese partido, Mussolini designó nuevamente a Eklind para dirigir la final contra Checoslovaquia.
La jugada más polémica de la final ocurrió cuando Luis Monti derribó al delantero checo Oldřich Nejedlý dentro del área italiana. La falta parecía un penal evidente, pero Eklind la ignoró y dejó seguir el juego. Antes del silbato inicial, el árbitro se ubicó frente al palco presidencial y realizó el saludo fascista dirigido a Benito Mussolini.
Italia ganó el partido por 4 a 2.
No sé por qué se me vino a la memoria esta serie de datos sobre un tema que no es el mío, como es el caso de los deportes.
"EEUU nunca ha sido una nación cristiana y nunca lo será, una nación cristiana nunca habría matado y desplazado a 20 millones de nativos americanos, que aún viven en la exclusión y en la pobreza. Una nación cristiana nunca hubiese defendido tener esclavos".
Loran Livingston, pastor de una iglesia de Charlotte, decidió soltar verdades en el dia de la independencia de EEUU, exponiendo su verdadera historia ante el mundo.
Ahora Trump dirá que este pastor es comunista y solo tiene rencor a EEUU por decir la verdad. 🤡
@MelottiMatteo@CucchiRiccardo Ma non è mai stato ammesso così spudoratamente, anzi, dichiarato, da un presidente. La superbia e l’arroganza sono le nuove tendenze lanciate da Trumpet e Merdanhahu