Con mucho dolor debo anunciar la muerte de mi hermano de vida el preso político uruguayo vzlano José Breijo (71 años) quien se encontraba bajo medida de casa por cárcel luego de ser acusado injustamente de terrorismo y pasar más de dos años secuestrado en Tocuyito, estuvo detenido en condiciones inhumanas y para colmo cuando le dieron arresto domiciliario encontró al policía que lo detuvo invadiendo su apartamento. La dictadura de @NicolasMaduro-@delcyrodriguezv le negó hasta su ultimo aliento la anhelada libertad, “Pepe” eres un mártir y nuestro mayor homenaje es luchar hasta recobrar la democracia en #Vzla y #LibertadParaTodosLosPresosPoliticos #NoMásMuertes
Este es, quizás, el vídeo más descarado de la Final de la Copa del Mundo. Todos vimos cómo Enzo Fernández casi mata a Pau Cubarsí, pero si te fijas, más abajo, un jugador de Argentina, Nicolás Tagliafico, ve la tremenda patada de su compañero y, sabiendo que la ha cagado, se le ocurre tirarse al suelo y fingir una lesión. Enzo recibe la tarjeta roja, pero Messi se acerca al árbitro señalando a su compañero argentino caído (a Tagliafico) diciendo que está lesionado. Afortunadamente no coló. Son delincuentes, no jugadores de fútbol.
Que relativo es todo cuando levantarte, tener techo, electricidad y agua y haber podido tomar café, con la familia más cercana viva es una bendición inconmensurable. Secar las lágrimas y seguir apoyando en lo que se pueda es la tarea. Gracias a los que han dado tanto más allá de sus fuerzas y con sus uñas. Ánimo y fuerza.
Para la diáspora venezolana es fundamental entender que es mejor mandar dinero desde el exterior que pensar en envíos de insumos, cuando no están garantizadas sus rutas aéreas o marítimas de carga, la seguridad en las aduanas ni la distribución en el territorio.
Dar un kilo de arroz en New York o papel sanitario en Madrid no tiene sentido si no se toma en cuenta su costo de traslado y reparto.
Se puede ayudar con dinero a personas confiables en terreno, con familiares o con organizaciones serias para generar impacto directo y real.
La investigación, del caso de Geraldin, tiene más de 15.000 páginas de evidencia. El informe de la Misión Internacional de Determinación de los Hechos de la ONU lo menciona expresamente. ¡Por favor! No hay impunidad que resista tanto peso.
Los responsables de la violencia del régimen no pueden seguir refugiándose en terceros países. Durante demasiado tiempo, gobiernos de todo el mundo miraron hacia otro lado, presos de cálculos ideológicos, mientras los venezolanos éramos víctimas. Esa omisión nos ha costado vidas. Cada caso que avanza en los tribunales internacionales es una oportunidad de saldarlo, pero no es un favor a Venezuela, es el cumplimiento de ruta de la justicia.
Hasta la captura de Maduro en enero, Venezuela mantenía cerca de 300 presos políticos extranjeros de más de 30 nacionalidades.
Los países afectados deberían explicar públicamente con qué los extorsionaba el chavismo. La mayoría guardó silencio desde 2024, cuando comenzó la oleada de detenciones. Exponer esos mecanismos de presión es una forma de protegerse colectivamente y de identificar a los responsables.
Hoy se sabe, por ejemplo, que el chavismo presionó a Italia con el caso del trabajador humanitario Alberto Trentini mientras buscaba beneficios para Alex Saab y su entorno en los procesos judiciales abiertos en ese país. Diversas informaciones apuntan a que las negociaciones por la liberación de Trentini estuvieron vinculadas a los procedimientos que señalaban a Saab y a su esposa, Camilla Fabri. ¿Se imaginan el escándalo internacional si un trabajador humanitario hubiera sido capturado en Oriente Medio o por alguna dictadura africana?
Con Venezuela, en cambio, predominó una combinación de silencios, cautela diplomática y complicidades que agravó la situación.
Hoy corresponde hacerse otras preguntas. ¿Qué le pedían a España, que todavía tiene ciudadanos presos políticos en Venezuela? ¿Qué le exigen a Colombia, el país que sigue teniendo más rehenes en manos del chavismo? ¿Qué le pidieron a Alemania, a República Checa, a Francia o al Reino Unido?
Las gestiones discretas forman parte de la diplomacia y, en determinadas circunstancias, pueden ser necesarias. Sin embargo, mientras distintos gobiernos negocian nuevas condiciones para invertir en el sector petrolero venezolano, saben perfectamente que quienes ordenaron las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas y las torturas siguen impunes, continúan activos y conservan posiciones dentro de la cadena de mando. Los testimonios de antiguos detenidos en El Rodeo I describen condiciones degradantes, incomunicación prolongada y torturas que refuerzan esas denuncias.
Nada de esto es nuevo. Durante años, el chavismo utilizó la detención de extranjeros como instrumento de presión política. Recuerden que Delcy Rodríguez era vicepresidenta, responsable de la economía en quiebra y por años también era a quien le respondía el Sebin. A ciudadanos de distintos países se les negó el acceso oportuno a sus consulados, a una defensa efectiva, a la comunicación con sus familias y, en numerosos casos, a atención médica adecuada, alimentos y medicinas. Podrán fingir amnesia, pero los hechos están documentados. Ocurrieron, continúan ocurriendo y los responsables siguen siendo esencialmente los mismos.
Estados Unidos logró sacar a todos sus ciudadanos presos en 2025. Entre ellos había personas que también tenían otras nacionalidades, como la peruana, la uruguaya o la francesa. La pregunta es por qué tantos otros quedaron abandonados a su suerte. ¿Por qué centenares de personas permanecieron tan desprotegidas mientras eran acusadas falsamente de espionaje, mercenarismo, terrorismo o conspiración? Muchos eran turistas, personas que visitaban a sus familiares, trabajadores extranjeros o solicitantes de refugio, como el chico ucraniano que pidió protección en la frontera y lo metieron preso un año y medio. Al final solo salieron después del 3 de enero. Sin la captura de Maduro y Flores, no hubiesen visto la luz.
Pero los responsables de estos abusos no son únicamente Nicolás Maduro y Cilia Flores. Son también funcionarios que todavía aparecen sonrientes en reuniones diplomáticas y encuentros empresariales. Son personas que aún controlan cárceles, organismos de inteligencia y estructuras de represión. Siguen teniendo capacidad para amenazar, extorsionar y utilizar seres humanos como fichas de negociación.
Más de 600 presos políticos continúan bajo custodia del Estado venezolano. Mientras esa realidad persista, seguirá existiendo un sistema basado en el secuestro, la coerción y la diplomacia de rehenes.
Ese sistema debe terminar.
Lo que no pudieron enterrar
"Estuve en La Tumba del Sebin, en una celda blanca bajo tierra. Años después, un amigo me puso en las manos el libro que le dio nombre a lo que me hicieron, y a lo que le hacen a un país entero".
https://t.co/pbPhdmVXz3
Si Maduro no hubiera sido capturado, no habríamos podido liberar a los presos políticos. Aún faltan 600 de los más de 1500 que había, incluyendo casi 300 rehenes extranjeros retenidos en centros de tortura dirigidos por Maduro y Delcy.
Si no hubieran comenzado las liberaciones, no habríamos sabido que Víctor Hugo Quero fue torturado y sacado de prisión casi muerto, porque otros presos lo reconocieron cuando su madre mostró su foto fuera de la cárcel.
Y si no hubiera sido por la presión nacional e internacional, el régimen chavista no habría admitido su muerte y que todas sus instituciones lo encubrieron durante meses. De hecho, aún las fechas no cuadran.
Ahora, al igual que Víctor Hugo Quero, hay decenas de otros presos desaparecidos para quienes no hay respuestas. Las instituciones del chavismo 3.0 siguen coordinadas para ocultar información sobre los desaparecidos. Ni siquiera los que se hacen llamar opositores en la Asamblea de Jorge y en la Comisión de Delcy hablan de los desaparecidos.
Y así como Carmen Navas, cinco padres ya han muerto este año esperando la liberación de sus hijos e hijas encarcelados.
Aún así, todavía tenemos que lidiar con personas que creen que la captura de Maduro fue un error simplemente porque la llevó a cabo Estados Unidos.
Será que nos prefieren muertos, presos y callados.
Mañana viernes mucha gente podrá acompañar a la señora Carmen Navas en La Candelaria.
Nos han quitado muchas cosas pero no la humanidad ni la dignidad para seguir avanzando a pesar del horror.
No solo tenían secuestrado al exconcejal, sino también a su esposa embarazada. La liberan después de que dio a luz en los calabozos y cuando ya es viuda porque le mataron a su esposo.
El chavismo es la peor de las salvajadas.