Tengo 39 años.
Ayer me ascendieron a director.
Salario nuevo.
Oficina más grande.
Estacionamiento privado.
Trabajé 15 años para esto.
Nunca falté.
Nunca me quejé.
Nunca dije que no.
Cuando me dieron la noticia, todos aplaudieron.
Mi esposa me abrazó.
—Lo lograste —me dijo.
Sonreí.
Esa noche llegué tarde a casa.
Mi hijo estaba dormido.
Sobre la mesa había un dibujo.
Era él… conmigo.
Yo sostenía un celular.
Él estaba solo al lado.
Abajo escribió:
“Papá trabajando”.
No dibujó mi cara.
Solo el teléfono.
Me quedé mirando el papel más de lo que miré a mi hijo en toda la semana.
Hoy tengo el puesto que soñé.
Y un recuerdo que mi hijo ya normalizó.
El éxito no siempre te quita tiempo.
A veces te quita presencia.
Y nadie te avisa cuándo empezó a costar más de lo que paga.
Nadie te dice cuál es el verdadero costo hasta que ya lo pagaste.
¿El éxito siempre exige perder algo… o solo nos convencemos de que es normal?
Emociones que ayudan aprender a aprender, nos ayudan a cambiar y ser más flexibles ¿El miedo,la confianza basada en la alegría o la sorpresa que potencia la curiosidad y la atención?
A tú hijo varón: Mostrale que no pasa nada si llora porque le entristece algo (todos tenemos derecho a llorar o mostrar debilidad no sólo las niñas); que no tiene por qué hacerse el fuerte ante algo que le de miedo.
Enseñale a demostrar sus sentimientos, que aprenda habilidades emocionales que le ayudarán a resolver conflictos de forma efectiva; a comunicarse mejor, a ser más empático y asertivo.
Evita que aprenda a callarse y a ahogar sus emociones, porque eso sólo lo hará crecer lleno de frustración.
Si educas con amor, respeto, tolerancia y mucha comunicación, será un adulto sano física y emocionalmente, pues la frustración o el enojo no afectarán su autoestima.
Un estudio de la Universidad de California, reveló que a los hijos varones hay que tratarlos con mucho amor porque son más vulnerables, debido a que su cerebro madura más lento que el de las niñas.
Si no les damos la atención emocional que necesitan, son más propensos a experimentar altos niveles de estrés.
Muchos papás piensan, como norma, que debemos cuidar a un hijo varón de una forma más brusca que las niñas, porque por lo general son menos afectuosos. Esto es un gran error.
Los niños varones son cariñosos y necesitan ser tratados de la misma forma amorosa que las niñas. A tu hijo demostrale tu amor con abrazos, caricias, besos, palabras y miradas; y será recíproco: tu hijo no perdera oportunidad para demostrarte de la misma forma todo su amor. Es nuestra responsabilidad como papás y mamás no permitir que nuestros hijos bloqueen sus sentimientos.
Al contrario, debemos enseñarlos a utilizarlos para que mantengan una buena salud emocional en la infancia y en la vida adulta.
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Hola!! Me llamo Leticia Agüero y estoy queriendo realizar un programa de Máster en España. Tengo 26 años, soy Ingeniera Química 👩🏽🔬 y vivo en Asunción.
Fui reconocida como Mejor Egresada de la promoción 2021 en la FCQ-UNA.