Los italianos nos dan 0 puntos en Eurovision, se follan a nuestras mujeres cuando se van de Erasmus y piensan que tienen una mejor gastronomía.
Pero contra este cabronazo no pueden ganar.
En mitad del destrozo han sido capaces en dos días de identificar, localizar e ir a detener al tío que apaleó los cristales del coche de Sánchez.
Puigdemont se paseó por BCN, dio un mitin y salió del país tranquilamente porque “no dio tiempo a actuar”.