Todo fuego, calienta e ilumina. Transforma el entorno de manera brutal. Reúne a personas a su alrededor
Cuando se apaga, se queda solo sin más por ofrecer. Brazas que lentamente entregan poco a poco sus últimos destellos de energía
La entropia termina siempre en un gesto humilde
…que se llenen de sangre tus venas y la vida te vista de suerte…
…aunque ya tengo el pecho de acero, pero nadie me llame cobarde, sin saber hasta donde te quiero…
La vida se hace siempre de momentos
De cosas que no sueles valorar
Y luego, cuando pierdes, cuando al fin te has dado cuenta
El tiempo no te deja regresar
Ya ves que todo pasa, ¿quién diría?
Ya ves qué poco queda por contar
Apenas los recuerdos, momentos que no vuelven nunca más