El 24 de marzo de 1977, al cumplirse el primer aniversario del golpe militar, termine la última obra, la Carta abierta de un escritor a la Junta Militar, en la que denunciaba tanto los crímenes de secuestro y desaparición de personas como las consecuencias de las políticas.
pase mis últimos meses en una casa de San Vicente (Buenos Aires), dado que una de mis dos casas en el Delta (Liberación) habían sido allanada por la Armada. A pesar de que no había vuelto a publicar ficción, continue escribiendo relatos como Juan se iba por el río.
El 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas derrocaron a Estela Martínez, dio comienzo a lo que llamaron Proceso de Reorganización Nacional. La Junta Militar aplicó censuras sobre los medios de comunicación.
En 1972, escribi durante un año en el Semanario Villero y a partir de 1973 en el diario Noticias junto a mis amigos Horacio Verbitsky, Paco Urondo, Juan Gelman y Miguel Bonasso, entre otros. Ese año participe en la adaptación al cine de Operación masacre.
A mediados de 1970, había empezado a relacionarme con el Peronismo de Base, brazo político de las Fuerzas Armadas Peronistas. Luego de una escisión, producida por diferencias políticas, un sector de esta organización se fusiona con Montoneros.
15 de enero al 30 de marzo de 1957, consegui la publicación en el pequeño diario nacionalista Revolución Nacional. Del 27 al 29 de junio, publique nueve artículos más en la revista Mayoría de los hermanos Tulio y Bruno Jacovella
logre identificar al sobreviviente como Juan Carlos Livraga, al que entreviste, y por quien pude saber que había otros sobrevivientes. Los meses siguientes fueron de un febril trabajo
junio de 1956 se produjo un levantamiento militar contra el gobierno de facto que había derrocado a Domingo Perón en septiembre de 1955. El levantamiento fue reprimido y durante la madrugada entre el 9 y el 10 de junio nueve civiles fueron detenidos y fusilados en un basural
En 1953, salió mi primer libro, Variaciones en rojo, que contiene tres novelas cortas de género policial, al que era muy aficionado, con la que obtuve el Primer Premio Municipal de Literatura de Buenos Aires.
Desde 1951 hasta 1961, trabaje para las revistas Leoplán, Panorama, y Vea y Lea, además de continuar en la editorial Hachette, ya como traductor. Por esos años publique las antologías Diez cuentos policiales argentinos (1953) y Antología del cuento extraño (1956).
A los 17 años, había comenzado a trabajar como corrector en la editorial Hachette. Poco después mis primeras "armas" en el periodismo, publicando artículos y cuentos en diversos medios de Buenos Aires y La Plata.