@Ligiaurroz Vanuatu, sin acento. Para demostrar tu punto (el cual comparto, por cierto) no era necesario exagerar ni distorsionar la vida del pueblo vanuatuense. Ni semidesnudos ni pachamama a plenitud. Con muchas carencias pero también con aspiraciones. Muy simplista la analogía.
Les cuento la historia de cómo ayer perdí mi celular en Sicilia y acabé en plena luna de miel con mi esposa en la Jefatura de Policía con policías dignos de película de mafia italiana
Por si las dudas, decidí asegurar muy bien el teléfono en mi bolsillo. Al final de la animada llamada el poli camino hacia nosotros para despedirse con un fuerte apretón de manos y un simpático ¡Jorgito pendejo!
La explicación suena profesional, pero Andrea y el poli gordito en realidad reían a carcajadas. Yo cachaba uno que otro insulto dirigido hacia mi persona. Mi esposa y yo solamente nos reíamos aun sin poder entender toda la situación.