Los Blockbusters tuvieron que cerrar. Las casas de revelado de fotografía tuvieron que cerrar.
Ahora, por alguna razón, los argentinos están encaprichados en tener abiertas librerías. Un modelo de negocio donde en todo el mundo ya se compra el libro online sin necesidad de mantener empleados ni pagar un alquiler y luego te llega por encomienda.
Luego los pelotudos se funden y le echan la culpa a los gobiernos.