Un comentario casual de un tío comiendo fideos precocinados en el sofá de casa ha generado la respuesta airada de una ministra, una ex-ministra, un ejército de influencers empoderadas y todo el feminismo institucional del país.
Masculinidad frágil, lo llaman.
Recuerden que Venezuela no tiene:
Suficientes ambulancias
Equipos de rescate con herramientas
Hospitales en buenas condiciones
Preparación para desastres naturales
Plan de emergencia ni evacuación
Plan para ayuda a damnificados
Absolutamente nada, GRACIAS AL SOCIALISMO.
No, no es culpa del chavismo que haya habido un doble sismo.
Es culpa del chavismo que la infraestructura haya fallado.
Es culpa del chavismo que los bomberos no tengan equipo y maquinaria para rescate.
Es culpa del chavismo que no haya plan de emergencia para damnificados.
Es culpa del chavismo que los hospitales estén colapsados.
Es culpa del chavismo que la gente no sobreviva por falta de medicinas.
Es culpa del chavismo que no haya transporte para traslado de heridos o voluntarios.
Es culpa del chavismo que las ayudas no lleguen a tiempo.
El sismo no es culpa del chavismo, las muertes lo son.
Venezuela used to be much wealthier than Poland, which was suffering under socialism. Then Poland implemented free-market and capitalist principles and enjoyed an economic boom.
Venezuela chose socialism, which brought poverty and misery to its people.
That’s the difference.
@PoliciaLocalSF Dejad a la gente que socialice como toda la vida en Andalucía, gastad vuestro tiempo en perseguir a los morenitos que fuman porros y roban en los parques.
Al Gobierno le aterra que la gente se dé cuenta de que la iniciativa ciudadana y privada es más eficiente que su gestión.
Quieren mantener a la gente esclava pagándoles los máximos impuestos posibles para mantener sus cargos y redes clientelares haciéndoles creer que lo destinan para el “Estado del Bienestar”.
Su fachada está cayendo en la última semana y están muy nerviosos de que la gente se pueda dar cuenta de que pagan impuestos para mantenerles a ellos, no para tener un Estado del Bienestar.
Si se auditará el gasto del Estado y el español medio se diera cuenta de en lo que gastan su dinero, arderían las calles.