🚨 Stolen Bike Alert
Following Stage 1 of the @VoltaCatalunya, Paula Blasi’s Colnago Y1Rs race bike was stolen in Santa Susanna.
The bicycle features the official UAE Team ADQ team colours and is highly identifiable
If you have any information please contact the local authorities
🚨🚨Comunicado de todas las asociaciones de jueces y fiscales profesionales e independientes , ante los gravísimos hechos de acoso, denigración y hostigamiento a la magistrada Beatriz Biedma, que se están publicando en los medios de comunicación, que contrastan con la vergonzosa y tibia nota del CGPJ y con el
impresionante silencio de algunos.
Creo que este duro comunicado debe ir acompañado de otras actuaciones que se intuyen en su párrafo final, y que deberían pasar por la inmediata comunicación a las instituciones europeas de lo que aquí está ocurriendo e incluso, cuando la investigación avance y se concreten las imputaciones, por el ejercicio de las oportunas acciones legales.
A ti que lees esto y te indignas, te pido que retuitees y difundas 👇👇
La juez María Jesús del Barco Martínez, actual decana de los juzgados de Madrid, da un discurso que hace temblar a Sánchez y Begoña.
Es reconocida por su perfil conservador y su postura firme en la defensa de la independencia judicial.
SE ACABA LA SEMANA DE LOS MUÑECOS DE MADERA
Esta semana hemos asistido a un prodigio intelectual digno de estudio: miles de personas descubriendo que las imágenes de Semana Santa son, atención, “muñecos de madera”. Un hallazgo comparable a afirmar que la Capilla Sixtina es “un techo pintado” o que Velázquez se dedicaba a “dar brochazos”.
El problema no es la ignorancia. La ignorancia, al menos, puede corregirse. El problema es la intención disfrazada de ocurrencia brillante. Porque reducir siglos de arte, tradición e identidad a su materia prima no es describir: es vaciar.
Pero es un mecanismo muy eficaz. Si algo no te gusta, no lo discutes, no lo estudias, no lo entiendes. Lo ridiculizas. Lo conviertes en caricatura. Y, una vez convertido en caricatura, ya no merece respeto. Ni defensa.
Mientras tanto, quienes repiten lo de “muñecos de madera” creen estar demostrando una superioridad intelectual que, en realidad, consiste en no haber comprendido absolutamente nada. Porque no están describiendo la realidad, están simplificándola hasta hacerla irreconocible.
Curiosamente, este ejercicio de reducción nunca se aplica a otros ámbitos. Nadie llama “estructura de hormigón” a un museo, ni “pantalla iluminada” a una obra digital contemporánea. Solo ocurre con aquello que conecta con tradición, con historia, con identidad.
Casualidad.
Al final, no es una cuestión acerca de religión. Es algo mucho más incómodo: hay símbolos que recuerdan que existía algo antes de este presente vacío. Y eso, para algunos, es insoportable.
Por eso no lo atacan. Lo llaman “muñeco”. Y esperan que, a base de repetirlo, termine siéndolo.
Y aquí es donde la broma deja de ser broma. Porque lo de los “muñecos de madera” no es solo una ocurrencia desafortunada: encaja perfectamente en la lógica de la Agenda 2030 y su ideología.
Una agenda que no se presenta como ideológica —porque eso sería demasiado evidente—, sino como técnica, inevitable, casi moral. Pero que, en la práctica, necesita algo muy concreto: individuos desligados de sus raíces, de sus símbolos y de cualquier estructura cultural que no sea rediseñable. Porque lo permanente no se puede gobernar fácilmente.
Las tradiciones, como la Semana Santa, son un problema en ese esquema. No dependen de algoritmos, no responden a tendencias globales, no se adaptan a narrativas cambiantes. Son, en esencia, resistencia cultural.
Así que no se atacan de frente. Sería demasiado burdo. Se aplica algo mucho más eficaz: la ridiculización progresiva. Hoy son “muñecos de madera”. Mañana, una molestia urbana. Pasado, algo prescindible.
Y, cuando ya nadie las defiende, se sustituyen. Por nuevos rituales, nuevos valores, nuevas causas perfectamente alineadas con un marco global homogéneo.
La ironía es exquisita: se acusa a la tradición de imponer, mientras se normaliza una ideología —la de la Agenda 2030— que redefine qué debe pensarse, qué debe celebrarse y qué debe desaparecer.
Pero tranquilo. No es imposición. Es progreso. Simplemente, un progreso que casualmente exige que olvides quién eres, de dónde vienes… y por qué algo significaba algo.
Y una vez lo olvidas, ya no hay nada que proteger. Ni siquiera “muñecos de madera”.
Presentar los síntomas de la degradación económica del país como decisiones conscientes de la ciudadanía puede sonar a cachondeo, pero Solzhenitsyn ya señaló que la capacidad para forzar a la ciudadanía a participar en una ficción colectiva es una prerrogativa del poder.
⭕️ Valencianos, sigan esperando sentados para que el Gobierno “progresista” haga las obras del Barranco del Poyo.
Están liados con el Río MARROQUÍ MOULOUYA.
@latrouee@Marxenbicicleta Es más un error del Pidcock, sumado al acierto de Pogacar: arranca por la derecha cuando el esloveno está mirando a su izquierda, queriendo sorprender, pero éste lo ve y le cierra el hueco. En una situación así hay que asegurar por donde hay más espacio. Si va por el centro gana
@Ciriaco_SPQR@Superasturianu Hace una semana perdí el tiempo redactando una sugerencia en el centro de salud sugiriéndoles que las paredes limpias embellecen.
Ahora parece la facultad de políticas.
@javiskimo@kapokapete Ni hablar, la AEAT va a aprovecharse de la subida para recaudar más, fin eel asunto.
Y ahora enlazarán mi nombre con esta crítica y en unos días me harán una inspección de hacienda para que no esparza HODIO contra el “gobierno de progreso hacia el abismo”.
Calla y paga.
@kapokapete@javiskimo Es decir, si el gobierno retirase el 21% de los productos que yo vendo, despiadado autónomo-empresario, me aprovecharía y seguiría vendiendo el producto con ese margen del 21% en lugar de ser más competitivo y atraer más clientes.
Por esas creencias este país va como va.