A veces creemos que seguir avanzando significa exigirnos más, cuando también es importante aprender a detenernos. Descansar no es rendirse, buscar paz no es escapar y permitirnos momentos de alegría también forma parte del camino.
Cuida tu cuerpo, protege tu mente y no olvides darle al corazón razones bonitas para seguir creyendo.