"Lo único en lo que no ha escatimado nuestra nación es en la sonrisa y el abrazo." 🇻🇪
A pesar del dolor, la incertidumbre y las difíciles realidades que enfrentamos como país, la verdadera fuerza de Venezuela sigue estando en su gente. En cada comunidad, en cada voluntariado y en cada mano extendida hay un testimonio de fe y solidaridad que nos mueve a seguir adelante.
La resiliencia no borra el dolor, pero nos demuestra que juntos podemos sostenernos aún en medio de las crisis más complejas.
Es una gran noticia y un gran alivio ver cada reencuentro de un preso político con su familia y seres queridos. La libertad de cada venezolano injustamente detenido es un paso vital y una victoria de la constancia, la solidaridad y la dignidad ciudadana.
Sin embargo, el camino hacia la justicia plena aún no ha terminado. Aún quedan centenares de ciudadanos detenidos sin justificación alguna.
Es por eso que este momento de alegría debe impulsarnos a mantenernos firmes: hasta que el último preso político esté en libertad, no detendremos nuestra lucha.
Seguimos exigiendo la libertad plena para todos los presos de conciencia en Venezuela.
La liberación de varios presos políticos es una buena noticia. Cada venezolano que recupera su libertad vuelve a su familia y recupera una parte de la vida que nunca debió serle arrebatada.
Pero aún faltan centenares. Mientras quede un solo preso político, seguirá existiendo una deuda con la libertad y con los derechos humanos en Venezuela.
Todos deben ser liberados, sin excepciones, y deben cesar la persecución y las detenciones por razones políticas.
Hoy abrazo a quienes vuelven a casa y a sus familias. Hoy pienso, especialmente, en quienes todavía esperan.
La libertad tiene que ser para todos.
Desde Encuentro Ciudadano, expresamos nuestra más profunda solidaridad con el hermano pueblo de Colombia y, de manera muy especial, con todas las familias afectadas por el fuerte terremoto que ha sacudido al país en el día de hoy.
Hacemos votos por la pronta recuperación de los heridos, el rescate con bien de las personas que aún se encuentran bajo los escombros y la fortaleza de los equipos de emergencia que laboran en las zonas más afectadas.
La solidaridad no conoce fronteras. Hoy, más que nunca, abrazamos a Colombia y reiteramos nuestra absoluta confianza en su gobierno y la resiliencia de su gente.
Venezuela atraviesa un momento que exige responsabilidad y, sobre todo, un profundo compromiso con el país.
Reitero mi respaldo a la hoja de ruta planteada por el Gobierno de los Estados Unidos, a través de su Departamento de Estado, basada en las tres fases de estabilización, recuperación y reconciliación, y transición. Ese es el camino para hacer posible una solución democrática, constitucional, pacífica y sostenible para Venezuela.
Más allá de los acontecimientos políticos de las últimas horas, hay una realidad que no admite demora: más de quinientos venezolanos permanecen privados de libertad por razones políticas. La libertad plena e inmediata de todos los presos políticos, el cese de la persecución, el regreso de los exiliados y la restitución de los derechos civiles y políticos constituyen una deuda pendiente con Venezuela.
Frente a los acontecimientos políticos de las últimas horas, conviene dejar claro que el inicio del camino hacia una transición democrática no se mide por los anuncios, sino por los resultados que produzca este proceso. Los venezolanos esperamos avances reales y verificables que respondan a la clara voluntad de cambio expresada el 28 de julio. Esos resultados deben traducirse en el restablecimiento del Estado de Derecho, la recuperación de las instituciones, el respeto a los derechos humanos y las garantías necesarias para que los venezolanos podamos elegir libremente a nuestras legítimas autoridades.
Todo proceso de negociación que aspire a abrir ese camino debe desarrollarse con transparencia y generar la confianza de los venezolanos. Esa confianza exige información suficiente para que el país pueda comprender el rumbo del proceso, sin perjuicio de la necesaria confidencialidad de determinados aspectos de la negociación.
Resulta especialmente contradictorio que, mientras se ha informado que una de las mesas de trabajo aborda la libertad de expresión, los medios de comunicación hayan sido tratados de la forma en que ocurrió. Si hubo una convocatoria pública a la prensa, quienes acudieron a informar merecían un trato acorde con esa realidad.
Los venezolanos no seremos jueces de las palabras. Seremos testigos de los resultados.
Hoy honramos nuestra bandera, ese simbolo que nos recuerda de dónde venimos, quiénes somos y todo lo que nos une como venezolanos.
En tiempos complejos, la bandera sigue representando la fortaleza de una ciudadanía que no deja de creer y de luchar por un mejor futuro.
Que sus colores nos inspiren a mantener viva la esperanza, la unidad y el orgullo de llevar a Venezuela en el corazón, sin importar dónde estemos 🇻🇪
Quiero expresar mi profundo agradecimiento a la presidenta electa del Perú, @KeikoFujimori, por la honrosa invitación a acompañarla en la ceremonia de transmisión del mando y en las actividades oficiales que marcarán el inicio de su gobierno.
Le deseo el mayor de los éxitos en esta nueva etapa para el pueblo peruano, convencida de que el fortalecimiento de la democracia en nuestra región beneficia a todos nuestros países.
Lamentablemente, las circunstancias que atraviesa Venezuela y los importantes acontecimientos políticos que se desarrollan en estos días me impiden acompañarla personalmente.
Desde Venezuela, le envío mis mejores deseos y la certeza de que seguiremos trabajando por los valores democráticos que unen a nuestros pueblos.
Han pasado días que marcarán para siempre la memoria de Venezuela.
Miles de familias lloran a sus seres queridos. Otras siguen esperando noticias. Muchas perdieron su hogar, su trabajo o el esfuerzo de toda una vida.
En medio de tanto dolor, también hemos visto a un país que se niega a abandonar a los suyos: rescatistas que no descansan, médicos y enfermeras que siguen adelante pese al agotamiento, ciudadanos que organizan ayuda y voluntarios que han convertido la solidaridad en esperanza.
También hemos contado con una comunidad internacional que nos ha acompañado en medio de la tragedia y esperamos seguir contando con ella en la reconstrucción de lo derrumbado, una tarea que va mucho más allá de paredes y edificios.
La emergencia exige mucho más que palabras. Exige organización, coordinación y compromiso.
El Estado tiene responsabilidades claras que cumplir.
La reconstrucción de Venezuela será una tarea enorme. Habrá que reconstruir viviendas, escuelas, hospitales y comunidades enteras. También habrá que reconstruir instituciones y confianza.
Por nuestra parte, estamos trabajando para contribuir a que Venezuela pueda avanzar hacia una transición democrática que haga posible esa reconstrucción nacional.
Porque Venezuela merece más que sobrevivir a las tragedias.
Venezuela no se rinde.
Cada 5 de julio conmemoramos la firma del Acta de la Independencia, un momento en el que un grupo de venezolanos decidió asumir el desafío de construir un país libre y soberano. Una fecha que marcó el inicio de un proyecto de nación basado en la dignidad y la autodeterminación.
Hoy, más de dos siglos después, esa conmemoración invita también a reflexionar sobre el presente. Millones de venezolanos, dentro y fuera del país, siguen luchando por una nación donde prevalezcan la libertad, la justicia, el respeto a los derechos humanos y las oportunidades para todos.
Honrar esta fecha no consiste solo en recordar la historia, sino también en mantener vivo el compromiso con los valores que la inspiraron: la unidad, la participación ciudadana y la convicción de que el cambio puede conquistarse con esfuerzo y perseverancia.
Hoy, debemos recordamos que la independencia es un legado que se honra cada día, luchando por un país donde cada venezolano pueda vivir con dignidad y la certeza de que su voz y sus derechos serán respetados.
La Dirección Ejecutiva Regional, las coordinaciones municipales y toda la militancia de Encuentro Ciudadano en el Estado Aragua, nos unimos en oración y solidaridad con nuestros queridos compañeros:Orleidy González y Jober Toledo.
@delsasolorzano@EnCiudadanoVzla@JosehTabares
Hoy se cumplió una semana desde que nuestro país fue sacudido por los terremotos que marcaron la vida de miles de familias. Han sido días de dolor, incertidumbre y enormes desafíos, pero también de solidaridad, valentía y esperanza.
Expresamos nuestro más profundo agradecimiento a cada uno de los países,
organizaciones internacionales, equipos de rescate, personal médico y organismos
humanitarios que tendieron su mano a Venezuela en estos momentos tan difíciles.
Gracias a todas las delegaciones internacionales que, sin importar la distancia, respondieron con rapidez enviando rescatistas, hospitales de campaña, equipos especializados, ayuda humanitaria, suministros y apoyo logístico. Su compromiso ha salvado vidas, brindado esperanza y recordado que, ante la adversidad, la humanidad siempre puede unirse.
Nuestro reconocimiento también para los rescatistas venezolanos, personal de salud,
Protección Civil, bomberos, voluntarios y ciudadanos que, con entrega incansable, han trabajado día y noche por sus comunidades.
Seguimos de pie, acompañando a quienes más lo necesitan y trabajando unidos por la
recuperación de nuestra nación 🇻🇪
A esto me refiero en mi post de ayer…
Dije: “Se han conocido denuncias contra funcionarios de la FAN y otros cuerpos de seguridad por presuntos actos de indolencia y corrupción, incluido el presunto desvío de insumos destinados a las víctimas, hechos que deben ser investigados y sancionados de comprobarse.
Resulta profundamente indignante que los mismos cuerpos de seguridad que durante años acudieron con rapidez a reprimir manifestaciones pacíficas hoy brillen por su ausencia frente a una tragedia nacional o sean señalados por presuntas conductas que, de confirmarse, constituirían una grave traición a quienes más necesitan protección.”
#28Jun Venezuela después del terremoto: entre la solidaridad ciudadana y la incapacidad del Estado.
Cuatro días después de los devastadores terremotos que golpearon a Venezuela, nuestro amado país sigue sumergido en el dolor, la incertidumbre y la desolación.
En este tiempo, desde Encuentro Ciudadano, hemos coordinado y activado cerca de 20 centros de acopio en distintos estados.
La tragedia deja imágenes imborrables: familias que lo perdieron todo, personas que lloran a sus seres queridos y ciudadanos que señalan dónde permanecen atrapados sus familiares mientras esperan un auxilio que no llega.
Hemos sido testigos de:
- Una ciudadanía extraordinaria, solidaria y comprometida, que ha suplido con generosidad tareas que correspondían al Estado.
- Rescatistas, bomberos y funcionarios de Protección Civil que, pese a salarios indignos y falta de equipos, continúan rescatando vidas.
- Médicos, enfermeras y trabajadores hospitalarios que atienden heridos con enorme vocación pese a la escasez de insumos.
- Una comunidad internacional que no abandona al país y envía personal para apoyar las labores de emergencia. Su ayuda será también imprescindible para la recuperación del país.
En contraste con ello, también se evidenció la incapacidad del Estado para responder: ausencia de protocolos, desorden institucional y falta de coordinación que dejó a miles sin saber a quién acudir.
Resulta incomprensible, v. gr., que espacios como el Poliedro no se habilitaran de inmediato como refugio o centro de acopio, y que la burocracia impidiera el traslado oportuno de personal especializado.
Se han conocido denuncias contra funcionarios de la FAN y otros cuerpos de seguridad por presuntos actos de indolencia y corrupción, incluido el presunto desvío de insumos destinados a las víctimas, hechos que deben ser investigados y sancionados de comprobarse. Resulta profundamente indignante que los mismos cuerpos de seguridad que durante años acudieron con rapidez a reprimir manifestaciones pacíficas hoy brillen por su ausencia frente a una tragedia nacional o sean señalados por presuntas conductas que, de confirmarse, constituirían una grave traición a quienes más necesitan protección.
La emergencia también expuso la precariedad hospitalaria del país, afectada por años de abandono y corrupción.
Esta tragedia no comenzó con el terremoto. El sismo sacudió la tierra, pero también dejó al descubierto las consecuencias de años de abandono, corrupción y destrucción institucional.
Venezuela necesita mucho más que reconstruir edificios: necesita reconstruir sus instituciones, recuperar la democracia y el Estado de Derecho y contar con un Estado capaz de proteger la vida, servir a sus ciudadanos y responder con eficacia cuando la emergencia golpea. Esa es también una tarea impostergable.
Hoy conmemoramos los 205 años de la Batalla de Carabobo, hecho decisivo que selló el camino hacia la independencia de Venezuela en 1821. Aquel día, bajo el mando del Libertador Simón Bolívar, el ejército patriota logró una victoria crucial que consolidó el sueño de libertad de toda una nación.
Esta fecha no solo honra el pasado, sino que nos invita a reflexionar sobre el presente y el futuro de nuestro país.
En medio de los desafíos sociales, económicos y políticos que hoy enfrentamos, el espíritu de Carabobo nos recuerda que la unidad y la determinación de luchar por Venezuela pueden abrir caminos hacia el cambio que tanto anhelamos.
Que el ejemplo de los héroes y heroínas de 1821 nos inspire a seguir luchando por una Venezuela más justa, libre y solidaria.
#DiaDelAbogado
En la Venezuela de hoy, donde la justicia es inexistente, ejercer el Derecho es un acto de rebeldía que exige convicción, coraje y perseverancia.
Durante más de 27 años, miles de abogados han defendido principios, derechos y libertades aun cuando el Estado de Derecho ha estado ausente.
Pero hoy podemos mirar al futuro. A la Venezuela democrática que construiremos entre todos. A una Venezuela donde la ley vuelva a ser garantía de libertad y no instrumento de persecución. Donde los tribunales sirvan a la justicia y no al poder.
En la venezuela que viene, los abogados tendremos un papel fundamental en la transición y en la reconstrucción institucional de nuestro país. Sobre nuestros hombros recaerá buena parte de la tarea de restablecer la confianza en las instituciones, garantizar la vigencia de los derechos y fortalecer la República.
A mis colegas, que nunca dejaron de creer en la justicia ni de luchar por ella a pesar de la adversidad, mi reconocimiento y gratitud.
Feliz Día del Abogado. Que muy pronto podamos ejercer nuestra profesión en una Venezuela donde la justicia deje de ser una aspiración y vuelva a ser una realidad para todos.