Amado Dios, hasta para descansar me siento en deuda. Cierro los ojos y mi mente sigue cobrándome lo que falta. Hoy te pido que me enseñes a soltar sin sentir que estoy fallando. Tú descansaste al séptimo día y lo llamaste bueno; perdóname por creer que mi valor depende solo de mi productividad. Devuélveme la capacidad de gozar sin que el gozo venga acompañado de remordimiento. Que el descanso deje de ser un lujo robado y se vuelva un acto de obediencia. Repara mi cuerpo y aquieta mi cabeza. Enséñame a estar en paz con lo que aún no termino.
Inquebrantable soy en tu nombre.
Amén.
#danielhabif
Frenkie de Jong dejó en evidencia los piscinazos de Mbappé y como el colectivo arbitral se los pita.
Desgraciadamente y para sorpresa de nadie, sigue haciéndolo con total impunidad.