Si alguna vez te dejo de hablar y te elimino de mi vida, espero que entiendas lo difícil que fue para mí. Tengo la costumbre de aferrarme a lo bueno de las personas sin importar lo malas que sean para mí, así que si no te busco es porque me empujaste más allá de mis límites.
Yo a la persona que iba a querer mucho ya la quise mucho, y no planeo volver a querer mucho a nadie más, no es lo mío, no sirvo, pero al menos lo intenté.