Cuando un artista como Bad Bunny convierte la vulgaridad en virtud,
la cosificación de la mujer en mercancía
y el hedonismo vacío en proyecto de vida,
ya no estamos ante entretenimiento ni arte auténtico.
Estamos ante ruido tóxico que corrompe la conciencia colectiva.
No libera.
No eleva.
Degrada.
@aguilarcamin Oligarcamin, eres una calamidad de comentocrata, detrás de esos “movimientos conservadores” siempre hubo dinero e intereses ajenos al pueblo pero a tu lo que extrañas es el apapacho, Eres vil.