Llevaba rato portándome bien, siendo un hombre de familia hogareño y bien portado, hasta llegué a pensar “¿será que ya pasaron mis años mozos de borracho y mujeriego? ¿será que ya agarré juicio?”, pero recaí en la putería y para ser honesto, me siento más vivo que nunca.
Como es de la verga esa gente que pone en sus estados “qué ganas de (algo que se les antojó)” para ver si un pendejo se los manda, más que de la verga, súper nacos.