"Ahora recuerdo la primera vez que te reíste y las ganas que me dieron de que se me ocurra un chiste, ¿Cómo van a convencerme de que la magia no existe?"
Escribir es pedir una cita. A los sueños, a los recuerdos. También a la imaginación, o a los sentimientos... Una reunión para contaros vuestras cosas. Las que duelen, las que no. Escribir es llegar siempre puntual a unas palabras y que ellas te esperen...
Creo que sé amar en la distancia. Porque aprendí que el verbo remar es hacia a ti, y el de sonreír es contigo. El verbo soñar es todo el día y que el verbo dormir no existe. Aprendí que temblar es humano si se junta con el verbo sentir, y que vivir es del verbo esperarte…
Me gustaba soñar recostado en su ombligo. Allí estaba cerca de todo, y todo, era eso que nos unía, que nos mantenía juntos. Un cordón nos incorpora a la vida cuando nacemos. Y un cordón, que ella y yo no veíamos, nos tenía atado a ambos. Y así nacimos el uno para el otro…