¿Nunca has notado que los que manejan más lento que tu son idiotas y los que manejan más rápido que tú son maniacos/suicidas?
Que loco que todos están mal cuando los comparamos a nuestra manera de hacer las cosas.
Revisa tu motivación: Tu objetivo debería ser ayudar, no humillar. NO subestimes la identidad de una persona. No ataques a la persona, ataca el problema y si el problema es grande, actúa ahora.
“Instrúyeme, Señor, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu nombre. Señor mi Dios, con todo el corazón te alabaré, y por siempre glorificaré tu nombre.”
Salmo 86:11-12