A veces me pregunto si yo también me cruzo por tu mente a mitad de la tarde, o si fui una etapa que cerraste sin despeinarte. Yo sigo aquí, aprendiendo a no desarmarme cuando te pienso.
La salud mental no es un chiste ni algo que deba minimizarse. La depresión duele, la ansiedad consume en silencio y los ataques de pánico pueden destruira una persona por dentro aunque nadie lo note. Ojalá algún día entendamos que no todas las heridas se ven y que ser más empáticos también puede salvar vidas.
Flaco te extraño y no solo a las 3 de la mañana cuando me siento mal, también te extraño a las 5 de la tarde queriendo decirte “ni sabes lo que me pasó hoy” y eso me duele más.