En el barco de Florentino Pérez están Toni Kroos, Luka Modric, Karim Benzema, Pepe, Marcelo, Carlo Ancelotti, Lucas Vázquez, Luka Doncic, Felipe Reyes, Rudy Fernández, Pablo Laso, Ronaldo Nazário, Roberto Carlos, Solari y muchas más leyendas.
En el barco de Enrique Riquelme están Iker Casillas, Mónica Marchante, Fernando Hierro, RAC1 Juanma Castaño, Manolo Lama, Javier Tebas y otros periodistas y periódicos antimadridistas.
El REAL MADRID no puede caer en manos del enemigo.
@yosoytupadelofi Lo más parecido a Pedro Sánchez que se ha acercado a la directiva del Madrid, dice lo que quieren oír los socios, nombra a Raúl y Hierro directivos, grandes leyendas si para contentar al socio pero llevado a la realidad ambos sin experiencia ni éxitos en ese plano directivo,
Sobre las elecciones al Madrid. No soy socio para que no haya problemas pero durante años fui invitado al Palco por una marca de coches. Y aquí la sorpresa: muchos que ahora van de liberales y apoyando al Sr. Riquelme se ponían ciegos de croquetas y le pasaban la mano por el lomo de forma descarada a Florentino. Y muchos de ellos “íntegros”
compañeros de profesión. Eso si, ahora ven una fuente de financiación ilimitada con el candidato. Venderse por un plato de lentejas me parece mal pero cuando ves de que va esto te das cuenta de que huele que apesta. Menos mal que no tengo que votar.
be iker jiménez
> te dan un programa de radio para un verano
> en la primera emisión te dice el técnico de sonido que se han borrado todas las grabaciones 30 segundos antes de entrar en directo
> improvisas y salvas el primer programa
> el verano va tan bien que en septiembre te dicen que sigues
> tu programa se convierte en líder absoluto de audiencia en su franja horaria
> decides llevar el formato a la tele
> te dicen que no va a funcionar, que nada que funcione en radio funciona en tele
> estaban equivocados, funciona
> en paralelo sigues con la radio
> un gobierno de derecha te da un toque porque te metes en un tema del que no les interesa que se hable (ébola)
> sientes que tu cadena te deja vendido y les dices que ahí se quedan
> te vas de la radio teniendo unas cifras de audiencia salvajes y te centras solo en la tele
> tu programa se convierte en uno de los más longevos de la historia de la televisión en españa sin cambiar de presentador (solo superado por jordi hurtado)
> llega una pandemia y la cadena paraliza la grabación de tu programa
> no te quedas quieto y te montas un programa en youtube desde tu casa
> lo revientas tanto en internet que la cadena te llama de urgencia para hacer un programa en prime time en directo
> ese programa también tira y decides cambiarle el nombre por si acaso decides seguir con él para hablar de otros temas cuando pase la pandemia
> te dicen que tú solo puedes hablar de ovnis y de fantasmas pero decides que el programa se centre en política
> aplastas sistemáticamente a la competencia directa en tu misma franja
> la cadena te propone pasar de hacer un programa a la semana a hacer cuatro a la semana
> dudas pero aceptas probar durante unas semanas a ver qué tal va
> va bien
> el presidente del gobierno (de izquierda esta vez) te llama bulero en el congreso de los diputados
> efecto streisand
> tu programa supera en audiencia a la gran apuesta de la televisión pública para esa misma franja
> tu mujer ha hecho cada uno de los programas contigo desde el día 1 de radio
> como no tienes suficiente con 5 emisiones a la semana, te da por componer música y te haces tú mismo la sintonía del programa
os caerá mejor o peor, pero es la cabra absoluta
La gestión de Scariolo del equipo en Euroliga durante toda la temporada ha sido de 10.
Por muchos partidos fuera que se hayan perdido hemos llegado hasta el final, con el equipo desmembrado y con todo en contra.
A un triple de empatar un partido que nos habían birlado la opción de competir justamente.
Estaba convencido de que iba a obrar un nuevo milagro y ahora no sé si estoy más jodido por mí o por él.
Me consuela saber que el año que viene lo vamos a intentar otra vez.
@MemoriasPez No te quito razón pero también la política de partido no les ha permitido enseñarnos su potencial a la par que se podría pensar que esa política de partido y las concesiones en Europa les ha permitido a muchos llegar donde han llegado
🚨Periodista al cineasta Nikolaj Arcel: "¿Por qué su nueva película "La tierra prometida" es 100% nórdica? ... sin gente negra, sin diversidad.
Mads Mikkelsen: "Hmmm, bueno, la película se desarrolla en Dinamarca en 1750."
@2mileurista @alpa_ia @Invtractiriano Ojo que de camionero se puede cobrar más de 3000 y nos los traemos desde África porque nadie quiere ser camionero, y alguna empresa te adelanta el dinero del carnet
La noche en que el Estado filtró un secreto
Hay historias institucionales que pasan de puntillas y otras que dejan cicatriz. La condena del Fiscal General del Estado por revelar un documento reservado pertenece a la segunda categoría.
No es solo un escándalo político. Es una lección sobre cómo funciona el poder, cómo se quiebra y cómo, a veces, la justicia logra imponerse incluso cuando todo parece inclinarse en su contra.
Un gobierno puede, llegado el momento, volcar todo su poder sobre un individuo para defender un relato. Esta es la historia de un caso que empezó con un correo discreto y que terminó con una sentencia histórica.
1. El correo que nunca debía ver la luz:
Todo comienza el 2 de febrero de 2024, cuando el abogado de Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña, envía a la Fiscalía un correo reservado
A efectos prácticos, es un reconocimiento de hechos y una apertura explícita a negociar. Ese mensaje (el Correo 1), contenía estrategia de defensa, valoración de pruebas y el primer movimiento para llegar a un acuerdo.
Era un documento extremadamente sensible. Y solo podían verlo tres personas: Julián Salto (fiscal del caso), Pilar Rodríguez (fiscal jefe de Madrid) y Álvaro García Ortiz (Fiscal General del Estado, FGE).
Al mismo tiempo existía otro Correo (Correo 2), un mensaje administrativo de la Fiscalía a la defensa sin relevancia penal ni política. Ese sí circulaba por más manos. Muchos periodistas y cargos públicos lo conocían, lo que después generaría una confusión que no era casual.
2. La previa silenciosa:
Entre el 6 y el 12 de marzo, Hacienda, y en concreto la ministra María Jesús Montero, recibió información interna del expediente fiscal del novio de Ayuso.
Información que no era pública. Eso significa que el Gobierno conocía de antemano la existencia del Correo 1 y su potencial para romper cualquier relato político.
3. El día en que el relato entró en combustión:
El 13 de marzo, El Mundo publicó que “la Fiscalía ofreció un acuerdo”. Ese titular era compatible con el Correo 2, pero quedaba totalmente desmontado si aparecía el Correo 1.
Y entonces, en la cúpula de la Fiscalía General del Estado, se pronunció la frase que cambiaría el rumbo del caso: “Es imperativo sacarla. Si dejamos pasar el momento, nos van a ganar el relato.” Ese fue el punto de inflexión.
4. La noche frenética:
22:00 El Fiscal General ordenó obtener “todo” del expediente.
22:10–22:30 La fiscal jefa de Madrid llamó al fiscal del caso, que estaba en un estadio de fútbol viendo un partido. Le ordenó salir de inmediato para reenviar los correos confidenciales.
El Correo 1 viaja a un Gmail personal. Por orden del Fiscal General, ese documento reservado salió del circuito oficial y terminó en su cuenta privada de correo. El rastro digital lo acredita. Solo entonces ocurrió lo inevitable.
5. Los once minutos más reveladores del caso:
La secuencia exacta reconstruida por la Guardia Civil es incontestable:
21:59 → El Correo 1 entra en el Gmail del Fiscal General.
22:10 → La Cadena SER publica frases literales del Correo 1.
Once minutos. Nadie más tenía acceso. Nadie más había recibido ese correo. Nadie más habló esa noche con el periodista que lo publicó.
6. La nota ilegal y la urgencia de blindar el relato:
El Fiscal General y su mano derecha redactaron esa madrugada una nota de prensa que incluía datos protegidos del correo filtrado. La Fiscal Superior de Madrid se negó a firmarla por ser ilegal.
Pero la instrucción interna fue insistente: “Es imperativo sacarla.” Para disimular el origen, la nota se publicó bajo el sello de la Fiscalía Provincial de Madrid.
7. El uso político inmediato y un aviso inesperado:
A la mañana siguiente, el pantallazo del Correo 1 circulaba ya por la Moncloa, el PSOE madrileño, y debates parlamentarios.
El entonces candidato socialista Juan Lobato, al recibirlo, pronunció una frase que ahora resuena con claridad: “Va a parecer que esto lo ha dado la Fiscalía.”
Fue el único dirigente socialista que mostró incomodidad inmediata con el origen del documento. Ni lo celebró, ni lo usó, ni lo justificó. Simplemente vio lo que era, una filtración procedente de donde no debía. Poco después, se desvincularía de la campaña. Un gesto discreto, pero significativo.
8. El borrado y el silencio:
Cuando el Supremo abrió diligencias, el fiscal general cambió de móvil y borró mensajes, correos, copias de seguridad, rastros de Drive y Gmail por un supesto protocolo de seguridad que no existe. La UCO habló de: “eliminación deliberada”. Para un ciudadano, borrar pruebas es agravante. Para un fiscal general, es devastador.
9. Lo que vio el Tribunal Supremo:
El Tribunal Supremo no necesitó una prueba directa porque el propio acusado la borró. Se apoyó en la doctrina clásica utilizada en miles de condenas cada año, es decir, indicios graves, precisos y concordantes.
Graves, porque el correo reservado salió del circuito institucional. Precisos, porque la filtración llegó once minutos después. Concordantes, porque nadie más tenía acceso ni motivos, y ninguna versión alternativa encajaba.
La conclusión fue clara, el Fiscal General usó información reservada para fabricar un relato político. Y después trató de borrar las huellas.
Por eso fue condenado.
Este caso no habla solo de una filtración. Habla de la línea que separa un Estado de derecho de un Estado al servicio de un relato. Habla de una institución que debe proteger al ciudadano, no exponerlo. Habla de un poder que creyó que la legalidad era negociable hasta que un tribunal recordó que no lo es.
Y habla también de algo menos visible, pero no menos importante, en medio de la maquinaria del poder, hubo una sola voz, la de Juan Lobato, que vio la irregularidad justo cuando ocurría y tuvo la prudencia de advertirlo.
A veces, la responsabilidad institucional empieza simplemente por no mirar hacia otro lado.
10. El fin no justifica los medios:
Se ha intentado justificar la filtración diciendo que el Fiscal General solo quería desmentir a El Mundo. Pero la ley no funciona así.
Un fiscal general no puede violar el secreto profesional, activar a medianoche a toda la Fiscalía y sacar un documento reservado a su Gmail personal para corregir un titular.
Existen vías institucionales para responder a una noticia, como un comunicado oficial sin datos protegidos, una rectificación formal o una aclaración pública. Todas eran legales. El FGE eligió la única que no lo era.
Y esto es lo esencial, la filtración desde el Estado no convierte un acto ilegal en legítimo. Si aceptáramos que para desmentir un periódico se permite filtrar secretos, también aceptaríamos que un policía revele un sumario o que Hacienda publique datos fiscales para defender a un ministro.
El Estado de derecho existe precisamente para impedir que el poder use información sensible como arma política. Por eso el Supremo condenó al FGE, porque un fin mediático nunca puede justificar un medio delictivo.