Nadie ve cuando madrugas, nadie ve cuando dudas de ti mismo, nadie ve las veces que quisiste rendirte, nadie ve cuanto esfuerzo pones, nadie ve tu sacrifico… pero un día cuando los resultados hablen por ti, todos querrán saber cómo lo hiciste.
Un niño se convierte en hombre a través del dolor, el fracaso, el rechazo, la pérdida, la falta de respeto, la soledad y los desamores; NO A TRAVÉS DE LA EDAD. Nadie va a venir a salvarte.