Un país gobernado (desde hace muchos años y varios sexenios, por cierto) por personas que se burlan de la ley y la tuercen a su conveniencia ahora vomita esa descomposición en fusilamientos y barbarie en un estadio. Ese México es el que hemos permitido. Y nos toca arreglarlo.
Importantísimo que los jóvenes mexicanos estudien la reforma eléctrica propuesta por el gobierno y la forma en la que afectaría el medio ambiente y su capacidad de obtener empleos decentes y mejor pagados. ¡Opinen! ¡Sólo es su futuro el que está en juego!