No es posible hablar de una tasa general de alfabetización para un periodo que abarca mil años, con contextos sociales y etapas tan diversos. El historiador Robert S. Lopez, por ejemplo, señalaba la alta alfabetización en las ciudades italianas del siglo XIII.
Los alumnos de secundaria, hace unos años, tendían a separarse en tres grupos claramente diferenciados: una élite de estudiantes, una clase media de supervivientes (el abolengo del esfuerzo justo) y una minoría de calientasillas sin oficio ni beneficio. Esto ha cambiado recientemente. La élite de estudiantes se ha reducido ostensiblemente a costa del aumento sin parangón de supervivientes y calientasillas, dos grupos que parecen condenados a confluir en el lugar común del fracaso escolar.
Los supervivientes han aumentado, ciertamente, porque se ha bajado el nivel hasta límites abisales. Son los que consideran que estudiar consiste en pasear la mirada, entre vídeo de tik tok y vídeo de instagram, por textos que no comprenden y apuntes que no entienden a la espera de que surja por ósmosis el conocimiento. Son los que lloran porque han sacado un 2,3 en el examen y te replican que no puede ser porque han estado cinco horas estudiando, señalando sin saberlo que prefieren pasar por estúpidos anyds que quedar como irresponsables. Pero bueno... Lloran, y replican, y eso significará que les importa.
A quienes no les importa en absoluto, y consideran que un 2,3 no es del todo mala nota, es a esa clase, cada vez más numerosa, de los calientasillas. Son niños irresponsables y a menudo abandonados por padres ausentes, por familias desestructuradas y por un sistema cuya única respuesta a esa irresponsabilidad personal y a esa desestructuración civilizatoria es fomentar el entretenimiento educativo a través de profesores cuya única función parece ser, cada vez más, achicar el agua de un barco condenado a la zozobra.
Al final, bajar el nivel, facilitar el trance educativo, lo único que consigue es empeorar la situación (cuanto menos se exige menos se obtiene) y dar una apariencia de normalidad al desastre social de una educación inútil e irrelevante.
Fragmento de FUEGO SAGRADO. El valor educativo de la tradición. Disponible en: https://t.co/B5BoPOijlZ
De este burro no me bajo: es absolutamente falso que debas divertirte para aprender, ni que se pueda aprender mucho divirtiéndose.
Divertirse y aprender no suelen ir de la mano, antes al contrario. La mayor parte de las cosas que debemos hacer no son divertidas, y no pasa nada.
@cerberus_Bcn@VOXpEspana Ley 3/2021, de 20 de mayo, por la que se regula la Prestación Aragonesa Complementaria del Ingreso Mínimo Vital y el Servicio Público Aragonés de Inclusión Social. Fue aprobada bajo el gobierno de Javier Lambán (PSOE, en coalición cuatripartito).
Infórmate antes de rebuznar.
La élite: Una educación basada en el saber duro, el rigor, los clásicos y la alta ciencia. El dominio de la estructura.
Los vulnerables: educación basada en "competencias", resiliencia, gestión emocional y adaptabilidad.
Para enseñar, el profesor debe dejar de mirar al alumno como si fuera un paciente clínico, con rúbricas en mano y motivando absurdamente, y volver a mirar su propia disciplina con pasión.
La vocación del maestro no es agradar al estudiante, es ser fiel a la verdad que enseña.
En muchas cosas ya ha llegado el momento en que debemos desenvainar la espada para defender que la hierba es verde. Hay muchas cosas que no se pueden decir ya. (1/2)
Hemos democratizado tanto el acceso al saber que hemos terminado por democratizar también el error, otorgándole el mismo estatus que a la verdad fundada.
Hay que dominar la técnica y ejecutar el violín como se te pide antes de poder ser un virtuoso que rompe las reglas. No podemos poner el carro delante de los bueyes. La ejecución y la disciplina son los cimientos; el pensamiento crítico es el tejado.
Paris, Grenoble, Rennes... Arrasadas.
Cientos de vehículos y bicicletas de alquiler quemados, saqueos, explosivos, decenas de policías heridos...
Millones de € en pérdidas y un sufrimiento social inaceptable.
Parece la noche de la Purga, pero es Europa.
Ellos o nosotros.