Valoro mucho a esa gente que pide perdón, que expresa que te extraña, que acepta sus errores, que habla contigo después de una diferencia.
Valoro a esa gente que prefiere perder el orgullo antes que perderte a ti, porque es la gente que vale totalmente la pena tenerla cerca.
Hay que entender que las personas felices y ocupadas, no pierden el tiempo haciéndole mal a los demás. La maldad es para la gente infeliz, frustrada y mediocre.