Hay mucho que podemos aprender de los mexicanos. Por ejemplo sobre su gastronomía, su cultura sobre la muerte, sus fiestas, sus alcaldes arrastrados con un coche por mentirosos...
Las personas que van a gimnasios saben que una de las cosas más tristes que se pueden presenciar en la vida es ver a esas personas que se van despacito del gimnasio. Es obvio que no tienen que ir a ningún sitio a continuación. Se ponen en forma para la Nada.
Vamos a tirar de hemeroteca más que nada por costumbre. Pero es que a los políticos se la suda tanto contradecirse, mentirnos y tomarnos el pelo, que ya ni ponerles sus propias palabras delante de sus narices sirve de nada.