Entorna el postigo;
deja que entre la luz por la hoja
de la puerta. Pliega los visillos.
Descorre todas las cortinas;
abre las ventanas, renueva el aire,
extiende las sábanas. Siéntete exultante.
Siempre es un placer que me visites,
mi primulácea amiga.
(Ike Seshat)
No, si no ese de oro a eso / o sea, o roed ese, o ni son.
No, si no ese aro haz al paso de oro; a eso, ateo poeta, o sea, o roed -os aplaza hora ese-, o ni son (Palín.)