¿Es normal tener 26 años y que no te apetezca salir de fiesta y que prefieras ir a tomar algo tranquilamente y aprovechar el día siguiente para ir a hacer una ruta, por ejemplo?
Tener una última conversación no es necesario para cerrar una historia. El final también son las noches sin dormir, el tiempo invertido en esperar que cumplan lo que prometen, la ansiedad constante por no saber cuándo será la siguiente decepción y no poder disfrutar de las personas que te importan por tener la cabeza en un vínculo que no merece la pena. El broche final también son los hechos y las conductas que continuamente te duelen y no frenan. No lo olvides
cuando elegís pareja, también elegís rutinas. Elegís si se madruga o se trasnocha, si se vive con calma o con ansiedad, elegís si se conversa o se evade. El amor no es solo conexión, es compartir valores, ritmo y visión. Es elegirse cada día.