Lo voy a decir. Que llevo días queriendo hacerlo. Creo que la forma en la que estamos juzgando la respuesta a una crisis jamás vivida, jamás contada, jamás gestionada es una mezcla de frivolidad, atrevimiento e irresponsabilidad. Yo tengo todas las dudas, otros sólo certezas.
La cárcel no acabará con la violencia hacia las mujeres. Las políticas efectivas lo harán. El foco en la educación y reeducación lo harán. El cambio de sistema lo hará. Y para llegar hasta ahí deben oírnos. El primer paso. La voz. No dejéis de haceros oír nunca.
Los jóvenes en Andalucía han salido un día después, solo un día después de las votaciones, a las calles, a plantar cara. Han salido a decir: ni de coña, sabedlo antes de empezar, ni de coña. Es sencillamente maravilloso.