Un día dejas de ver estados, respondes tarde, desactivas el visto, no abres los chats, dejas de hablar en grupos, y ya no hay vuelta atrás, se convierte en un hábito y en un estilo de vida.
Faltan pocas horas para el discurso a la Nación, en él seguramente escucharemos el país soñado por un poeta donde la prosa, la fantasía y la ilusión dominan los renglones de un cuento de Disney.