Querido México:
Yo no estaba enamorada de ti cuando nací.
La pobreza me hizo pensar que eras el peor país del mundo. Quise huir. Y durante años hice todo para conseguirlo.
No me gustaba la banda ni el mariachi. No entendía la magia del pozole, los tacos o el mole. Tampoco compraba ese patriotismo barato que aparece cada cuatro años con la camiseta de la selección y el eterno “ya merito”.
Me obsesioné con educarme para tomar el primer avión y no mirar atrás.
Hasta que la realidad me obligó a mirarte de frente.
Un asesinato doble. Balaceras. Desaparecidos. Heridos.
Y entonces entendí que México no se abandona cuando duele. Se defiende.
Dejé de huir.
Regresé a mis raíces. Me reencontré con mi origen y aprendí a abrazarlo, no desde la nostalgia, sino desde la responsabilidad.
Porque México no es una postal de montañas y playas, ni una botella de mezcal, ni bordados bonitos.
México es el país de los de arriba Y los de abajo. El de los indígenas Y los mestizos. El de los ricos Y los pobres. El de quienes tienen oportunidades Y el de quienes llevan generaciones esperando una.
Amar a México no puede significar cerrar los ojos ante lo que está mal.
Es exigir.
Es cuestionar.
Es denunciar.
Es no normalizar la violencia, la corrupción, la impunidad ni los abusos.
Mi amor por México, el real, el de todos, no fue herencia ni casualidad.
Fue una decisión.
Ser mexicana de nacimiento dejó de ser coincidencia para convertirse en propósito.
Quiero una patria que pueda ser cuestionada, corregida y defendida.
Quiero mexicanos que no cobren lo que reciben de nuestra tierra, sino que entiendan que tenemos que
dar
cuidar y construir.
Que no nos rindamos cuando los tiempos sean difíciles.
Que nunca confundamos patriotismo con obediencia.
Que nunca confundamos gobierno con México.
Y que jamás olvidemos que este país es nuestro, no de quienes temporalmente ocupan el poder.
Vivan los mexicanos.
Muera el mal gobierno.
Viva nuestra libertad.
Viva México.
Mi México. Mi amor. Mi responsabilidad.
Indira Kempis.
Escrita desde el Río Ramos en Allende, Nuevo León, México.
@EsdeProfugos Ya, no empiecen de santurrones. Esa señora va a defender a capa y espada a sus futuros nietos. Y no va a permitir al meco qué no sabe medir cuartas qué le pegue a sus hijos. Es cuanto.
@RicardoBSalinas Con esta propuesta, un villano no tendría que pagar, porque ya opera gratis, además no son planes malignos. Son males reales que ya conocemos.
Si un villano quisiera hundir nos, este gobierno le diría: “Compadre, relájate, ya voy avanzando.”