Al final del día, nadie sabe lo mucho que te esfuerzas por lo tuyo, la soledad que sientes a veces, las horas de sueño que pierdes o las presiones diarias que enfrentas. Por eso, siempre debes recordar hacer las cosas por vos y para vos!
Mis papás nunca me llenaron de lujos, pero si me llenaron la cabeza de que podría conseguir cualquier cosa que me proponga, honradamente y sin hacerle daño a nadie. Y la verdad creo que ha sido el mejor regalo que me han podido dar.