Si diste lo mejor de vos, si lo hiciste con honestidad, con entrega, con amor, entonces ya es suficiente. No necesitas la validación externa. No necesitas que alguien te lo agradezca para que tenga valor. Porque la gratitud que más importa es la que te das a vos mismo.
Siempre trato de ponerme en los zapatos de los demás y entender el porqué de sus acciones, siempre voy a perdonar y a querer a las personas sin importar el daño que me hagan, suelo creer que todos en el fondo tienen un lado bueno, y eso me define como persona.