Qué loca es la vida porque yo ya sé que hoy a la noche voy a llorar. Más allá del resultado, estaré llorando porque se terminó una etapa.
Hay que hacer el duelo de saber que crecimos, de que nuestros héroes se van. Nunca vi a Argentina sin esta dupla. Te odio, tiempo.
Somos el país del mejor jugador del mundo y del mejor arquero del mundo. El vigente campeón de américa, el vigente campeón de la finalissima y el vigente campeón del mundo. Y, como si fuera poco, miramos al cielo y vemos nuestra bandera. Es un AFANO ABSOLUTO ser argentino.
Entre piel de gallina y lágrimas por su vuelta. Una persona que marcó a todas las generaciones con su humildad, compromiso y su amor al club.
Bienvenido nuevamente Capitán!