Estamos en un punto en el que los chavales son abiertamente racistas, machistas, ludópatas y subnormales profundos, mientras no hay consecuencia alguna.
Tengo que leer año tras año que El Rocío es una catetada y esto es “cultura y tradición”. Si esta fiesta fuera andaluza sería totalmente perseguida e insultada desde las zonas en las que no hay “ni flojos, ni graciosos” de este país.