Íbamos caminando por el campo y nos hemos encontrado a una abuelita. Nos ha saludado súper feliz. Luego nos ha contado que ella tuvo una vida muy complicada, de pequeña perdió un oído y pasó mucha hambre, pero a día de hoy, es muy feliz (encima vive sola).
A veces no valoro todo lo que tengo, las facilidades con las que he nacido y lo afortunada que soy por rodearme de gente que verdaderamente me llena. Me gustaría llegar a su edad y ser tan feliz como ella