Hay gente que simplemente extrañas, personas que se portaron leales y se ganaron mi respeto y estima, pero agarraron camino diferente, esa gente es la que verdaderamente se extraña, pero el tiempo dirá cuando será el reencuentro, sino es así, siempre tendrán lo que ya se ganaron.
Yo quiero tener un platillo de comida en el que, cuando yo ya no esté en este mundo, y lo cocine mi familia, se acuerden de mí. Es una manera bonita de recordar a una persona.
Es un sacrificio.
Hay veces que llegas a un nivel, donde, dejas de vivir, porque estás adquiriendo. Pero todo depende de donde quieres estar.
Cuando tú amas los que haces no es trabajo.
120% nunca menos.
Valorar el presente, disfrutar de tus allegados antes de que estés o estén lejos.
Y cuando te estén enterrando que entierren esas palabras que no se dijeron, esos momentos que no vivieron y ese rencor que sintieron. Qué más da todo lo demás si ya se decidió.
La neta si extraño el irme a pistear entre semana con amigos sin razón aparente, sin que nada importe, sin medir las consecuencias o si el lugar es bueno o no, solo unas cervezas en la tarde y personas con las que te entiendes, la vida da giros y creo que todo es parte de crecer