.@dflatorre: “Los entrenadores de antes confiaban más en los jugadores, creían más en la incidencia que podía tener el jugador en el juego. El entrenador de hoy quizá toma decisiones en base a la táctica, la estrategia, y no tanto en el jugador. Entonces tenemos equipos que juegan igual, todos movimientos preestablecidos, mecanizados, con jugadores como piezas; el ajedrez. Por eso vemos partidos todos iguales, porque hay menos confianza en lo que pueda producir la espontaneidad del jugador, porque tiene que cumplir determinadas funciones. Creativas, pocas, y en la obligación colectiva para recuperar la pelota, muchas”.
Es cierto que la verdad libera, pero también es cierto que te deja solo. Te arranca las vendas que cubrían tus ojos y te expone a una claridad brutal, una luz que duele, que quema. La verdad tiene el poder de llevarse amistades, romances y certezas. La soledad que puede dejar la verdad es dura, pero también es fértil. Es un terreno purificado, donde la hipocresía y el engaño ya no tienen cabida. Tal vez estés solo, pero también estás entero.
Tengo una conexión con alguien que nunca se podrá romper, incluso si estamos separados por azares del destino, y aunque lo neguemos, siempre sentiremos esa nostalgia en el corazón y una parte del uno vivirá en el otro; hay gente que te marca de por vida y no podemos evitarlo.
Fiel, novia desde antes de ser famoso, sin redes sociales, con la camiseta por dentro y cero fiestero. Hoy han vuelto a ganar los valores tradicionales.