Soy una persona que tiene muy claro qué es lo que no quiere que se repita de nuevo en su vida, porque después de superar muchos procesos, años y lágrimas aprendí que no merezco menos de lo que doy.
No comen carne, van a todas las misas y procesiones, visitan monumentos, y hasta se ven las películas de semana santa, pero como personas siguen siendo los mismos ré malparidos de siempre.
Hubo noches en las que tuve que
abrazarme fuerte, días en los que me
di ánimos, tardes en las que tuve que
aconsejarme frente al espejo, lágrimas que yo misma me limpie. De esto aprendí que puede abandonarme todo el mundo, pero mientras yo no me abandone todo estará bien.
Feliz día del hombre a esos que nos tratan como a princesas, que son trabajadores, que nos dan su amor y su apoyo sin condiciones, a esos que son buenos en su papel y son dignos de nuestro amor y admiración.
Sinceramente me siento mal estando en malos términos con gente que amo, quisiera acercarme y arreglar las cosas, pero entendí que la gente se muestra como son en realidad y no nos queda más que aceptarlo. A veces es mejor desear lo mejor y dejar ir en paz.