Así sonaba el “ooole” en un Superclásico cuando había hinchas visitante.
Otro 2-0, otro 9 de noviembre. Iarley figura, DT rival puteado, plateístas apurados, hall. Y nos esperaba Japón.
“Diego Armando Maradona fue adorado no sólo por sus prodigiosos malabarismos sino también porque era un dios sucio, pecador, el más humano de los dioses. Pero los dioses no se jubilan, por muy humanos que sean”. Eduardo Galeano, en “Cerrado por fútbol” (2017).
Bianchi dirigió 7 ediciones de Libertadores. Nunca perdió un mano a mano en tiempo reglamentario, ganó cuatro veces el torneo y en otro llegó a la final. El mejor de la historia por escándalo, por más que los burros buscaron igualar lo imposible.