Para mí, la peor parte de la vida adulta es entender que tus responsabilidades no se cancelan por lluvia, tristeza o ganas de quedarte en la cama. La vida sigue… y tú tienes que seguir con ella
Nadie habla de lo bonito que es tener un hombre que huela a hogar, que no se te pierda los fines de semana. Que su prioridad sea trabajar, pasar tiempo contigo y que te elija por sobre todas las cosas.